El Gato encerrado
El Gato encerrado
El Gato encerrado
 
«Gran Hermano» en laGatera
 El archivo de información sobre todas las ediciones de GH 
  Inicio
  Ediciones GH 
  Comentarios
  Imágenes
  Almacén
  Cartelera GH
  Comic GH
  Estadísticas
  La Casa
  Las Reglas
  Especiales
  Encuestas
  Enlaces
  Contactar

¿Cuál es tu concursante preferido de entre los propuestos?

[Ver resultados]

Espera ... Espera ...
Nuestros vídeos en
YouTube Daily motion
Nuestras capturas en
flickr
Feed de los artículos del Gato en
RSS 2.0 Atom 0.3 RSS 0.92
Juega al nuevo
QUIZ DE GRAN
HERMANO

¡Actualizado!
El Gato en Telecinco.es
Ismal Beiro GH I Sabrina Mahi GH II Javito García GH III Pedro Oliva GH IV Nuria Yáñez GH V Juanjo Rocamora GH VI Pepe Herrero GH VII Naiala Melo GH VIII Judith Iglesias GH IX Iván Madrazo GH X
Entra en nuestro «Foro» de GH y comenta con nosotros esta edición. La forma más ordenada y fácil de charlar sobre el programa y los artículos del gato. Haz clic aquí.
Este otoño en Telecinco y La Siete.
Consigue Flash Player para ver este reproductor.
 

Me cuentan que en el corrillo siguen exponiendo al sacrificio a Raquel. Le crucifican mostrando sus maquinaciones con Ness y Kiko sobre cómo conseguir la mayor cantidad de nominaciones para Patricia. En esa estrategia podríamos encuadrar las palabras de Ness, cuando dice que “Javito está empezando a caerme muy bien”, o bien las tertulias de cada noche, encima de la cama, entre Raquel y Elba, en una clara maniobra de acercamiento. Le sacan después echando pestes del programa y amenazando con dar de leches a Patricia, aunque termine como Carlos “yoyas” el año pasado. También hablan de lo de Jacinto. Parece ser que, tras su salida, increpó a los periodistas que querían hacerle fotos y entrevistas. Que burro!
Pero no sólo en el “equipo A” se habla de nominaciones, en el “equipo B”, Oscar y Patricia intentan amarrar los votos de Javito, sondeando su opinión. Pero Javito “toca cada vez más el pito” no les ha dejado y les ha dicho claramente que votará lo que le de la gana. Aquí en todas partes cuecen habas, pero la verdad es que los equipos A y B son la “super pandi” y la “mini pandi”. Mientras tanto, Patricia salta y canta encima de la mesa. Javito, Elba y Oscar “lo flipan”.
El ex-novio de Carolina, “cosa fina”, se está agotando de llamar a “shows” televisivos de todo jaez para decir que lo que les separó fue una discusión insignificante. ¿Pero su ex no había muerto? ¿Cuántos ex tendremos que soportar en los próximos dos meses? Esta semana le toca también a la ex-novia de Ness en interviú. Se deshace en elogios al de la barra de pan.
Se empeña hoy el gato encerrado en contarnos aquellas cosas que parece que no suceden en la casa, pero que sí pasan: «Hay muchas cosas en Gran Hermano que no se ven en Tele 5. En los foros hoy nos enteramos del descuido de un realizador que esta mañana a mostrado imágenes del retrete. Nada extraordinario. Kiko cambiando el agua al canario, Raquel el tampón y Elba de pantalones. ¿Rodarán cabezas? A través de Quiero y las mini imágenes de Terra, se han visto esta semana, según se cuenta, historias que no nos ponen en los resúmenes, como las que relato a continuación.
Del viernes: En el jardín, Elba, Carol y Raquel charlando. Elba comenta la risa que le entrará a su madre cuando oiga lo de su relación con Oscar (pero si todos vimos que fue un montaje cutre y salchichero ideado por ella misma, con la complacencia del “hombre sin personalidad”). Carol esta preocupada por la imagen que este dando su jueguecito con “el pitón”. Se quedan solas Elba y Raquel, lo que aprovecha “la soldadora” para contarle cómo adivinó que a Elba le gustaba ella. Elba asiente.
Del sábado: Elba y Raquel en la habitación hablando en voz alta y clara, sin susurros, cosa rara. Raquel le pregunta con cuanta gente ha estado. Elba dice que con 16 o 17. Raquel le cuenta que su primer novio se llamaba José Carlos, creo, y le hace un gesto para recalcar que se trataba de un tío (con ese nombre, que iba a ser), el segundo se llamaba no se como y así hasta que con dieciocho años sentó la cabeza. Elba cuenta que ella sentó la cabeza a la misma edad. ¿Esta claro que entienden por sentar la cabeza cambiar sus preferencias sexuales por el propio sexo, o estamos todos obsesionados? En ese momento llega Jorge, “el Michael Landon”, y se les corta el rollo. Le preguntan con cuantas chicas a estado y dice que un montón. ¿100 son un montón?, le pregunta Raquel. Incluso más, dice él, aunque nunca ha tenido novia. ¿Con 100 tías y es virgen? No-me-lo-cre-o.
Y también del sábado, lo más gracioso del “finde”: Oscar le dice a Patricia que para conciliar el sueño es bueno… eso. No se atreve el muy blandito a decir “follar”, o “echar un polvo”. Está de coña, claro. Patricia, cabreada, se levanta de la silla mientras le dice que se haga una paja y se acueste. Oscar le contesta que no es por él, que él no tiene problema (¿no tiene problema con el sexo o con el sueño?). Patricia empieza a gritarle a Kiko: “ya esta bien con esas putas bromas”. Oscar intenta tranquilizarla mientras ella dice que “se acabó con las bromas, ¿que pasa?, os creéis que estoy salida o que… ya esta, no me gustan ese tipo de bromas, ¿vale?… no follo fuera y voy follar dentro, coño… ya me estoy cansando con las bromitas, vamos que yo no soy carolina, eh?”. Kiko y Oscar le intentan hacer ver que era una broma y que además Kiko no había intervenido para nada. Luego se vuelve a cabrear ella sola. Parece que Javito hace ruido al acostarse y ha tenido que tomar somníferos para conciliar el sueño. Javito le dice que no le grite, ella contesta que si estuviera fuera “estaría tomándome un gin-tonic”, o algo así (ya decía yo que su barriga era cervecera). Javito le dice que ella entró voluntariamente, igual que los demás, y ella dice que saldrá también voluntariamente. Javito que eso es decisión suya y que deje de berrear, Kiko le dice que vaya al cuarto de baño a pelearse con la taza. Entonces Patricia le llama “drag” a Javito (por eso que se vistió de tía el primer día). El gallego le contesta que con eso no va a conseguir que se pique. Las cosas se tranquilizan y entonces le aconsejan a “la paranoica” que deje de meter caña a quien no debe. Ella contesta que tiene un problema con Kiko. Cuando el “mister Hyde” vendedor de pisos le pregunta cual es el problema, dice que no quiere hablar del tema. En un momento ha logrado cabrear a todos. Increíble».

La camarera de la suiteEl día después de la salida de Jacinto todo el mundo coincidía en lo injusto de la expulsión y le han puesto por las nubes. Para no variar han vuelto a poner a parir a Raquel. Primero por su actitud tras la expulsión y después por ir contando que Elba estaba enamorada de ella y que la agobiaba. Se han manejado conjeturas sobre la posibilidad de que Raquel extreme su odio hacia Patricia, o bien, viendo que no son tan intocables como ellos pensaban, cambie de táctica. Lo cierto es que ha amenazado con abandonar, seguramente fruto de un pronto aislado para llamar la atención. No abandonará. Es dura la tía, lo soportará.
Digo ahora lo que no dije el otro día sobre Jacinto, que con las lágrimas del momento se me nublo la razón y me olvide de él. Es un borrico, un bestia y un mal educado. Pero todo es fruto del ambiente que le ha rodeado siempre. Pero este ambiente le ha hecho desarrollar un corazón enorme y puro. Y lo que más me gusta de él es que es un tío que lo que se propone lo hace, cueste lo que le cueste. Es casi tan cabezón como yo, je. Lo del programa de “la noche que expulsaron a Jacinto” fue para grabarlo. Muy emocionante. Y luego el rebote que se debió pillar la mujer, pobrecilla.
Esta edición de Gran Hermano, con lo poco que lleva, ha sido la edición más emocionante y con más momentos de tensión que ha habido hasta la fecha. Por supuesto que mucho mejor que el año pasado, salvando la movida entre el “yoyas” y el “guapito”. Lo de Jacinto y Jorge es toda una lección impresionante. Amistad en estado puro. Al menos de momento, veamos cuando salgan de la casa.
Por otra parte, y para terminar, sobre los demás sólo decir que Patricia está colgada de la cabeza y Raquel es una obsesiva mala persona. He dicho.
Mis candidatos para la nominación del jueves son: Kiko, Patricia y Raquel (ésta depende del voto de Elba). Veremos.
El gato también hace sus previsiones: «Previsión de las nominaciones de la semana. Nominados seguros: Patricia, Javito y Kiko. Muy bién situados: Raquel, Carol, Ness e incluso Oscar. Se salvan Jorge, Candi y Elba. El “huérfano”, la “soso-girl” y la protagonista del episodio de tensión sexual de la temporada. Por cierto, os dejo unas fotos de Rosanna Walls, la mala de Torrente 2 y camarera de la suite, o casa de invitados».


Las fotos de Rosanna están tomadas de su web personal, www.rosannawalls.com

Vaya fallo, aunque he de decir que mi segundo candidato, después de Kiko era Jacinto. El panorama en la casa es desolador.
He leído estos días por algún foro que los comentarios de está página eran negativos hacia todos los habitantes de la casa. Esa es una observación posiblemente acertada. Puede que eso sea lo que se percibe leyendo estos comentarios. Por eso, habíamos decidido dedicar el comentario de hoy a destacar lo positivo que vemos en cada uno de ellos. Un toque en positivo, pues. Empecemos por los sosos:

Candy, aunque no da juego, es una niña muy coherente y tranquila, aunque tremendamente calculadora. Si me cae bien es porque me recuerda a una amiga mía granadina. Es buena gente, y cómo su propio nombre dice, parece muy cándida y risueña.

Kiko me parece que es un cachondo y un tío con la cabeza muy bien puesta. Aunque no se sabe hacia dónde rema, probablemente él sí que tenga claro lo que busca dentro de la casa. Me parece que es el más inteligente de todos los que hay ahí.

Jorge de bueno que es (o se hace) es (o parece) tonto. Lo que no sé es qué va a hacer sin su gemelo fuera. A lo mejor vemos a un nuevo Jorge, más nervioso y descarriado ¿no crees?. Pero es un tío muy majo, que se lleva bien con todos y con el que seguro que nos íbamos a reír mucho si le vemos más en los resúmenes. Me parece el segundo tío más inteligente de la casa. Por cierto, su “no imagen” llorando desconsoladamente en el confesionario es desoladora.

Carolina es una niña muy tierna y para mi representa una sorpresa comprobar que no todas las rubias son tontas y creídas. Esta por lo menos creída no es, por lo que se va viendo. Se cuida, pero es bastante normalita.

Patricia ya sabemos como es y la verdad es que no me gusta nada. Me da mucha pena cuando le meten caña, aunque se me pasa en cuanto le veo dar voces. Es la más cría de la casa, para lo bueno y para lo malo. Y ésta sí que es pija y creída. Espera, voy a decir algo bueno. Tiene una madre muy graciosa.

Oscar es un tío muy tranquilo y lo que más a favor tiene es que se lleva bien con las chicas, excepto con la “amachorrailla”. Es “el pacificador”.

Javito debe cocinar de cojones. Y me hace mucha gracia su acento gallego, pero vamos, como todos los gallegos, ¿no?.

Elba tiene unas… enormes. Pero mejor te digo otra cosa ¿no?, je. Me recuerda mucho a la novia de un amigo, se parece mucho. Y tiene un secreto. Secreto a voces. Las malas lenguas dicen que le gusta Raquel. Las dos deben ser “tortilleras”. Es interesante.

Ness tiene corazón en el fondo. Parece que se le ha ido la chulería. Es el tío más tranquilo y pasota que he visto.

Raquel es muy directa y sincera aunque lo utilice de mala manera. He dicho.

Y el gato aporta lo suyo: «Jacinto no era candidato para mí. Sí Kiko y Patricia. No me has dicho nada de él. Yo después de verle llorar (otra vez, aunque a ti no te pareciera lo del “confe” el día de “ni a mis perros”) se me ha caído el alma a los pies. Es muy burro, su formación escasa (el mismo lo ha dicho), pero es la ostia el tío. Ha conseguido que su despedida sea, con diferencia, la más emotiva de la pequeña historia de GH. Me ha gustado mucho que haya corroborado la teoría de que allí dentro las cosas son de otra manera: “Cuando a mí me contaban lo que pasaba otros años en el momento en que expulsaban a alguien decía que eran unos gilipollas. Pero ahora lo entiendo. Es muy fuerte lo que se siente en esa casa. Ni en el matrimonio se vive la convivencia de forma tan intensa”. Ha dado una lección inolvidable en el momento de su marcha.

Carolina tiene el encanto de las mujeres estupendas, pero además maneja la seducción con maestría. Es divertida, femenina y creo que tiene gran facilidad para hacer sentirse bien a quien tiene alrededor.

Oscar es atento y preocupado por los demás. Estrategias aparte, tiene siempre una buena palabra para cualquiera, una gran educación y mucho aguante.

Candy es el sosiego. Su dulzura de carácter contrasta con los deportes de aventura y dureza en el contacto personal que practica. Quizá, por eso mismo, descarga en sus actividades deportivas la agresividad para ser un bálsamo en su relación con los demás. Lástima que no participe más y apenas se le vea.

Kiko es un espíritu burlón. Tal vez sea el que mejor asumido tenga la condición lúdica del programa. Es un juego, y como tal lo afronta. Tiene gran sentido del humor, difícil de comprender a veces.

Elba es enigmática. Su viraginidad (no virginidad, ojo) queda oculta por una apariencia de fragilidad típicamente femenina. Tiene todo el perfil de alguien con complejos, que sin embargo mantiene con firmeza sus convicciones. Tiene mucha personalidad, que oculta de momento bajo su manto de misterio. Si el misterio es el que dices, debería descubrirlo y compartirlo con los demás. Aunque haya podido parecer lo contrario en algún momento, sé que a los dos nos repugnan los comentarios homofóbicos, así que: Ole tus gónadas.

Ness es un corredor de fondo. Tiene magnetismo personal y una voz bonita. Curioso y pasota a la vez. Es de los que se sabe hacer imprescindible.

Patricia, hummm… Su madre tiene mucha gracia, efectivamente. Y es alta.

Javito cocina bien, es ordenado y se ve que le cuesta mucho ofender. También me hace gracia su acento, como de estar siempre pidiendo perdón, ¿verdad?

Noemí tiene capacidad de comunicación. Si a muchos nos pusieran una cámara delante y nos hiciesen un “tercer grado” como el que tuvo ella el día de su expulsión, haríamos poco menos que el ridículo. A ella daba gusto oírla. Lo domina que te pasas.

Jorge es un pedazo de pan. A fecha de hoy le veo ganador.

Raquel es inteligente y tiene iniciativa. Para bien o para mal todos se sienten como a sus órdenes al lado suyo. Esto hace a algunos sentirse bien y a otros fatal. Es una mujer brillante. Su capacidad para analizar todo lo que pasa a su alrededor le convierte en líder.

Pepe Navarro (no me olvido) es uno de esos pocos monstruos de la comunicación que salen de vez en cuando. Independiente, corajudo y exitoso. El éxito va con él. La clave está en él mismo.

Y el programa. A los que lo han denostado y a los que han dicho que esta tercera entrega era de lo peor. A quienes han hablado hasta hartarse de los valores y todo eso. El valor que yo he visto destacado hoy ha sido el de la amistad. Dos tíos, uno hecho y derecho, el otro por terminar de hacer; uno en el confesionario y el otro en un plató de televisión; llorando desconsoladamente, sintiéndose queridos. Eso es lo más grande. Este año se esta viendo a gente de verdad en situaciones reales. En un resumen de GH hay más televisión que en toda la programación de varios canales juntos. Es la bomba, tío».

Y ya está.

KikoHe de confesar que me he hecho, no sé si momentáneamente, “fósforo” de Carolina. Me cae bien. Probablemente verla llorar me haya calado, pero es que me parece tan pavita, que es buena persona. Lo mismo se me pasa… Lo que es alucinante es lo borrico que puede llegar a ser Jacinto. Qué pedrusco.
La chocita de lujo no estaba nada mal, ¿eh? Aunque yo hubiese preferido que metiesen en la casa de invitados a Paula Vázquez, para probar el colchón “positrónico” ese que les han puesto. ¿A que sí?
Kiko me cae mejor, es el único que le echa huevos a Jacinto (”papá cabrón”, ja). ¿Y la movida por la limpieza? El adiestrador de pitones se ha enfadado “un poquito”, como él dice. Claro, entre unos que no dan ni chapa y el otro que es una “pornochacha” auténtica. Que por cierto, va a tener razón el gato, a mi me falta gente de la casa, ¿dónde están Elba, Oscar y la histérica?¿ya no grita?… mmm… ¿Llora de verdad Ness? O es parte de una representación. Jacinto estuvo como un machote en el parto de la cabra, las cosas como son. Lo remató con su actitud hacia Ness. Le escuchó y le animó como un buen amigo. Al Cesar lo que es del Cesar, aunque sea garrulillo.
Apuesta para hoy. Lo mismo que me dijo el gato. Javito no, Elba tampoco. Patricia seguramente no porque su madre le ha ayudado mucho aquí fuera. Kiko, no sé, no sé. Y Jacinto, después de lo de la cabra, probablemente se salve, porque ha sido eso más bonito que gorda la movida con Carolina (que “peazo” rulo). ¿Aclarado algo? Venga, me mojo. Mi candidato de hoy es: KIKO.

OscarEl “equipo B” se toma el orden de la casa por su mano. Los chorizos, o el fuet, o lo que sea, en los cajones y debajo de la cama. La decisión: de Javito, Oscar, Elba y Patricia. Je. La peña de los nominados. Oscar, con su actitud hipócrita y cobardica aguarda en el jardín con Elba, a que amaine la tormenta dentro de la casa (un terremoto, lo calificó el “amapolo”. Por cierto, Jorge precisó en el “confe” la hora exacta de la catástrofe: “A las siete de la tarde”, la hora taurina del verano. ¿Cómo diablos tiene semejante control del tiempo?). Javito reacciona ante la pillada con educación, mesura, tacto y humildad. Patricia, histérica, llorona y mal educada (sin comillas) con su tono habitual. O echan a esta chica de la casa, o se verán brillar los cuchillos de la cocina. Al tiempo. Decía Gustavo Bueno, el filósofo (que artículos! que maravilla!), que uno de los atractivos de GH era que nada era previsible. Cualquier cosa puede pasar. Incluso que hubiera un crimen dentro de la casa. Es cierto, todo esta bajo control pero todo puede suceder. Recemos por que no veamos GH en las páginas de sucesos, pero de pasar algo así alguna vez, este es el momento. La semilla de odio se ha reproducido mucho y rápido, como los arbustos en los climas tropicales.

Jorge y CarolRaquel ha terminado de enterrarse. Por si no hubiese suficiente tensión, Pepe “cabezón” Navarro publica un artículo en “La Razón” poniendo verde a Raquel. La madre ha dicho que no quiere saber nada más del programa y que va demandarle. Además cada vez hay más compañeros en contra de la “mala malísima”. Hasta Jacinto, ¡qué barbaridad!. Parece ser que ya ha dado ha entender que pasea por la acera de enfrente… y que Elba y ella comparten aficiones y secretos…
Kiko se confirma como el falso de la convivencia.
Carolina y su diagnóstico: “Me he torcido el tobillo. Si esta noche lo tengo hinchado, tengo un esguince”. Te cagas, “la doctora tedascuen”. No sabe lo que es un esguince.
El gato esta mosca: «Sobre el artículo de Pepe “cabeza grande” Navarro: Es fuerte. No hay demandas que valgan, pero quizás debiera conservar algo más de distancia, como presentador del programa. Coincide más contigo que conmigo. Coincide además con la opinión general, que opta por calificar a Raquel como la “mala malísima”. Yo voy contracorriente. Quizás haya que tener espíritu de “gato encerrado” para entender algunas actitudes». Mosca y escueto.


Por su interés reproducimos íntegro el artículo firmado por Pepe Navarro, publicado en el diario La Razón, el pasado día 21/04/02:

«Gran Hermano es un reflejo de la vida en versión simple, por pueril, y amplificada, por aislada… El jueves, los habitantes de la casa de cristal, perdieron una preciosa ocasión para sacudirse problemas o, para ser exactos, su problema: Raquel -y la menciono como arquetipo, sin ánimo de crítica individualizada- obedece a la pauta de personas que llevan un display en la frente que reza: cuidado conmigo. En su infatigable campaña de descrédito ha conseguido que siete de sus compañeros nominen a Patricia… aunque intuyo que no conseguirá que el público la separe de sus colegas de endogamia. De equivocarme en mi pronóstico, les aseguro que no tardaría en encontrar otra víctima propiciatoria. ¿Su ritual?: seguir haciendo irrespirable y claustrofóbico el aire de la casa, evitar que circule la vida con normalidad, soliviantando y arrinconando a quienes la contraríen, persiguiendo sólo su propio interés, porque, en el desarrollo razonable y sensato de las cosas, está su muerte. Precisa intrigar, conspirar, confabular y complotar hasta la obsesión. En cenáculos reducidos o ante corrillos abundantes. Los demás, pese a detectar la inclinación de Doña Flor -a decir de Jacinto, que no duda en tildarla de mala persona- no se aventuran al enfrentamiento y optan por segar la hierba a su íntima enemiga, Patricia, en la convicción de que así podrán alcanzar un poco de paz. Porque lo que demandan los inquilinos de Guadalix es un armisticio que les conceda perspectiva para ceñir los hechos, a lo que en realidad son: un problema puntual, un enfrentamiento casual. Inconscientemente saben que no es casual, pero la lupa de la convivencia en ese domicilio de vidrio es tan intensa que, su parte consciente, no llega a sospechar que la adversidad no está al albur del destino sino en manos de una sola lugarteniente que seguirá abocándoles a todo tipo de desastres. Sin ir más lejos, recién recibidas las nominaciones y sabiéndose vencedora en su guerra particular, ya inició una nueva. Se olvidó de la sevillana y uniéndose al primer grupito, principió el acoso y derribo de sus siguientes víctimas. Y no solo eso: ha ido apartando, uno a uno, todos los posibles rivales que pudieran apropiarse de las voluptuosidades de su amiga Carolina y ahora la aísla, para sí sola, en una intentona de ganar terreno a los mancebos que competían con arrebatarle la mejor, la más cómplice y, después de pasar 24 horas en la suite, seguro que la mayor amiga íntima que pueda conseguir en esa casa. Pobre Carolina.
No sería nada extraño que, a no tardar mucho, y según el rumbo que tome esa relación, la tinerfeña sea una de las próximas víctimas de la jefa de soldadores de Móstoles. Y mientras tanto, todos callan y otorgan porque, en ese microcosmos cerrado y enfermo, Raquel, se erige como alguien peligroso que se gana la obediencia, no por la vía del respeto, sino por el camino del miedo. Miedo a que su pertinaz insistencia y su perversa influencia, pueda herirles o incluso matarles en la casa y, entiéndase, por “matarles”: ser nominados y expulsados, que es el equivalente a la defunción en nuestra existencia, aquí fuera. Nada nuevo, a la postre. Un trozo de vida. ¿Cuánta gente conoce usted, así? La casa nos refleja en uno, o en un poco de cada uno, de sus habitantes. En el particular caso Raquel que nos ocupa, el resto de los inquilinos debían salvarse e, individualmente, se escudaron del miedo como pudieron y como haríamos aquí fuera: Jacinto tras la cobardía, Candi tras la incoherencia, Kiko se sirvió de la hipocresía, Carolina del corporativismo, Andrés del pasotismo, el gregarismo fue la salvaguarda de Jorge y, la dignidad, la de Oscar… Porque insisto, en este análisis, ellos, nos son personas sino estereotipos en los que nos reconocemos. Raquel reproduce con su comportamiento actitudes que, hasta que son descubiertas, reconocidas y asumidas por el grupo que las sufre, amargan la existencia de quien las consiente, pensando así que son menos dañinas y que todo pasará. Sin caer en la cuenta que las personas con ese talante -intolerante, manipulador y egoísta- no conocen límites y se crecen en el poder que se les permite ostentar. Pero, tarde o temprano, el grupo reacciona… La supervivencia está en juego. ¿Demasiado parecido con la realidad o la realidad misma? Definitivamente, GH no vende valores, ni positivos ni negativos, no añade más ficción a la ficción. GH no es más que un espejo en el que, cada día, más de 20 millones de españoles se miran sin pretenderlo, se reconocen sin admitirlo e indagan, morbosamente, en las sombras del cristal, una respuesta a sus incoherencias». [La razón. Pepe Navarro]

  Inicio • Ediciones • Comentarios • Cartelera • Estadísticas  

El Gato encerrado es parte de laGatera, una publicación de Atomible, y está bajo una licencia Creative Commons
Nuestras webs pueden utilizar cookies para mejorar el servicio al usuario  •  Más información sobre el uso de cookies

Fotografías y vídeos procedentes de capturas de los programas de «Gran Hermano», emitidos por el canal de televisión Telecinco, y producidos por Zeppelin TV