Tres amigos en la final

Contrasta la perspectiva de irse a aburrir mucho durante la semana que les espera, última para los tres finalistas de Gran Hermano diez, con lo divertida que resultó la gala de anoche. ¡Qué momentos, madre mía! ¡Qué momentos! La entrevista a Liz fue una de las más intensas de las vividas en toda la edición, con una fila cero que dio muestras de un resquemor generalizado, un odio que solamente se puede explicar teniendo en cuenta que ya hemos visto lo mal perdedores que son y lo frustrados que están por haber perdido este concurso.

Me produce un cierto shock ver la cara continuamente tensa de Ana, que da hasta miedo, o las tres brujitas que hasta se ríen y parece que les gusta cuando les llaman así, especialmente a Loli, o ver a esa Mirentxu ofendida que sigue pretendiendo mandar a los que la rodean. Liz fue expulsada anoche, ha sido casi finalista y merece que se respete su día, sin dejar de entender que ese es también el momento en que debe rendir cuentas de su paso por la casa. En cualquier caso parece excesivo e injustificado que sea recibida con ese odio y hasta una concursante la insulte gravemente. Aunque lo más impactante para ella sería la decepción que se llevó con Mirentxu nada más comenzar la entrevista.

Como ha pasado durante toda la edición, Mercedes Milá estuvo inmensa anoche. No dejó nada en el tintero, no nos escamoteó ni un solo comentario, dejando en su sitio a un Julito que desaprovechó la posibilidad de quedar mínimamente bien, rectificando su comportamiento y pidiendo disculpas. No lo hizo y decidió quedar como un villano bastante descerebrado, reconociendo tener tan poca personalidad para dejarse envenenar, como dijo Milá, por aquellos que habían abandonado la casa antes que él.

El vídeo que le ofrecieron a Liz mostrando una Mirentxu despreciativa, a la que desagrada que utilice su saco de vestir, aclarando que no es porque sea negra (en un ejemplo claro de “excusatio non petita“) le dejó a la dominicana las cosas suficientemente claras, al tiempo que empapaba sus enormes ojos. Aún así aguantó todo este chaparrón sin llorar, cosa que no pudo evitar hacer justo cuando le pasaron un vídeo con momentos recordando a su pequeña hija en la casa. Hasta ese momento inteligentemente por no entrar en la discusión primera con Julito, que probablemente la hubiera descompuesto de entrada, haciendo mucho más difícil que siguiera afrontando con entereza el resto de la entrevista. Se enfrentó luego con elegancia a Loli, Nany y Gisela, contrastando sus buenas formas con el gallinero que formaron estas, hablando a la vez y pisándose el turno mutuamente.

Liz, que resultó expulsada con el 51,9% de los votos, situación muy igualada con Orlando, lo cual no pareció darle muy buenos augurios al feriante valenciano, tuvo una intervención perfecta anoche. Su despedida fue la primera amable de la temporada, sin malos modos y con toneladas de cariño que expresó a los tres finalistas. Tuvo el acierto de felicitarles por serlo, decirles lo orgullosa que estaba de verles en la final y expresarles lo mucho que les quiere. Esto emocionó a los tres finalistas, especialmente a un Iván que no pudo evitar que las lágrimas recorrieran sus mejillas en ese momento. Pero no solamente tuvo buenas palabras para sus compañeros sino también para el equipo que trabaja en la casa de Guadalix, lo cual dio muestras del señorío de bien del que hace gala esta concursante que anoche nos convenció más que nunca.

No nos equivocamos con haber llevado hasta casi la final a Liz, como no lo hicimos con los tres que se disputarán el triunfo final. Estamos votando ya en positivo para ver ganar este concurso a Almudena, Iván u Orlando, tres amigos que han estado muy juntos durante buena parte de este encierro que es casi como una condena, ya que el día que salgan habrán pasado cuatro meses y un día, siempre y cuando esto sea el próximo jueves. Al poco de abrirse anoche los teléfonos, uno de ellos llevaba el 60,1% de los votos, frente al 28,3% del segundo clasificado y un 11,6% atribuido al tercero de ellos. Al tiempo, nuestra encuesta reflejaba los porcentajes siguientes tras los mil primeros votos: 68%, 25% y 7%. Un rato más tarde, cuando ya se podían contabilizar casi seis mil votos, se había corregido levemente, quedando así: 66%, 28%, 6%. En este caso el porcentaje mayor le corresponde a Iván, el segundo a Orlando y el más pequeño a Almudena.

Si relacionamos los porcentajes ciegos con nuestra encuesta de la primera instantánea, podemos observar incluso un porcentaje común, ese 28% del segundo clasificado. La proporción es semejante: un concursante obtendría aproximadamente los dos tercios de los votos y otro el tercio restante, dejando para el tercero apenas una pequeña parte de los votos. La salida de Liz vino anoche a confirmar una vez más la efectividad de nuestra encuesta en sus primeros votos, que daban como resultado la salida de la modelo la noche del jueves pasado. La tendencia marcada por los mil o dos mil primeros votos de nuestra encuesta se ha confirmado siempre durante esta temporada con el resultado final de las votaciones, como demostrábamos hace una semana, y ayer tuvimos un nuevo ejemplo de esto que digo.

Al finalizar la gala, los tres finalistas fueron llamados a la sala de confesiones para ser interrogados por la ’súper’. Pepa les preguntó por sus mejores y peores momentos, así como por la relación con los otros dos finalistas, haciéndoles destacar una virtud y un defecto en ellos. Las respuestas me reconfortaron mucho, sin excepción. Me di cuenta en ese momento que, como dije antes, no nos equivocamos llevando a esta final a estos tres seres humanos que nos mostraron anoche hasta qué punto son el día y la noche con respecto a la mayoría de los expulsados anteriormente.

Almudena dijo que su mejor momento fue la entrada en la casa, el haber tenido el honor de entrar la primera y su encuentro con Gisela. Para Iván fue también el momento de su entrada, además del desfile de Almudena como ’satana’, la visita de sus amigos y las fiestas con Orlando y Almudena. Orlando, por su parte, también destacó su entrada en la casa vieja y el haber pasado a la nueva un par de días más tarde, haber conocido a Carlitos y Gema, las fiestas, pruebas, y la hora sin cámaras con Nany. En cuanto a sus peores momentos, Almudena mencionó su discusión con Julito por el loro (qué ya no está en la casa) y me llamó la atención que para Orlando fuera el mismo que el de Iván, esa prueba perdida de las cabinas, que provocó el mal recibimiento de los ‘carlos’.

Más tiernos que el peluche de Mimosín el día de la madre se pusieron cuando les hicieron hablar de sus dos amigos, hermanos como dice Almudena. Esta decía estar orgullosa de haber conocido a Iván, mostrándose segura de que tanto dentro como fuera de la casa mantendrá una sincera amistad con él, y afirmando estar orgullosa de su paso por el programa, que no ha sido nada fácil, como aclaraba la cartagenera. Según Chiqui la mayor virtud en Iván es que cuando se equivoca reconoce las cosas y tiene un corazón enorme. No sé si algunos de los que llevan semanas o meses fuera de la casa podrán seguir diciendo que todos cuantos han convivido con el modelo piensan lo mismo de él, después de escuchar estas palabras de una persona que ha estado mucho más cerca de este concursante, habiendo convivido más tiempo y de forma más intensa con él. El defecto de Iván, según su amiga, es que no escucha a la gente y hay que repetirle las cosas varias veces, porque es muy despistado. Sobre Orlando dijo que tuvo feeling desde el principio con él, siendo ese sentimiento inicial reconvertido luego en un cariño de hermano. Su virtud es la simpatía y el defecto que a veces no da su opinión como debería darla.

Iván habló emocionado una vez más de Almudena y Orlando. De ambos dijo que les tenía un gran cariño, que han sido partícipes de todos los momentos buenos que ha vivido en la casa, encontrando en los dos un gran apoyo. Según este concursante, la mayor virtud de Almudena es que tiene un corazón más grande que él mismo, haciendo referencia a su metro ochenta y tantos de estatura. El defecto es que se enciende con facilidad, pero puestas las virtudes y los defectos en una balanza, resultan mucho más importantes las primeras. De los dos dijo que son competidores leales, algo muy apreciado por el cántabro. Sobre Orlando afirmó que le quiere mucho, calificándole como un tío genial. Dijo haberle servido de psicólogo, no en vano estos no hablan sino que escuchan los problemas que uno le cuenta, lo cual te viene muy bien cuando estás agobiado. La virtud de Orlando sería para su amigo que está siempre sonriendo, destacando de él y Almudena que están llenos de energía positiva. El defecto que es ambiguo, como le dijo directamente en ocasiones, lo cual le lleva a no opinar mucho, a pesar de lo cual dijo que le encanta como es, terminando con su ya clásico “y punto pelota”.

Terminó el turno Orlando, que dijo apreciar mucho que Almudena fuera capaz tras su declaración de seguirle tratando igual o incluso mejor. La mayor virtud que destacó en ella fue su gran corazón, que aunque por fuera pueda parecer una cascarrabias, por dentro igual se está derritiendo. El defecto que destacó es que está bien decir las cosas a las claras pero ella las dice a un tiempo bruscamente, y él piensa que se puede decir de manera más suave. Sobre Iván dijo que le gusta mucho haber vivido toda la experiencia con él, reconociendo que mientras la propia ha sido un camino de rosas la de su amigo no ha sido nada fácil. Sabe que ha encontrado muchos obstáculos en el camino, pero ha tenido la suerte y el acierto de saber llevarlos bien ya que otros en su lugar habrían tenido que tirar la toalla y él nunca tuvo la tentación de hacerlo. Además, afirmó que en su opinión su amigo ha tenido siempre las cosas muy claras. Su mayor virtud es que sabe lo que quiere y no tiene reparo en ver las cosas y decirlas tal y como son. Es muy pasional y lo vive todo a tope. El defecto que a veces le ha dado un cierto reparo decirle algunas cosas porque no sabía cuál iba a ser su reacción, lo cual excusó entendiendo que estuviera especialmente susceptible por la oposición que se había encontrado en la casa por parte de algunos.

He preferido extenderme en trasladar la opinión de los finalistas sobre sus compañeros en este escrito de hoy por dos razones. Primero porque tiempo habrá de opinar, en el hilo de comentarios que acompaña la presente y próximas anotaciones así como en las mismas. Pero, principalmente, porque en esta ocasión, y sin que sirva de precedente, la opinión de ellos es también la mía. He considerado pues innecesario pretender el lucimiento personal en lugar de simplemente darle la voz a quienes la merecen, aquellos a los que entre todos hemos llevado a la final de forma merecida. Si es algo de lo que ya estaba convencido, insisto en que tras escucharles hablar de forma tan generosa y sincera de sus compañeros ya no me cabe duda. Anoche los tres se trataron como hermanos, grandes hermanos, y no como competidores, y ese es el mayor y más emocionante homenaje que le podían haber hecho a este bendito programa de nuestros amores.

Y ahora a votar y a opinar. Lo primero lo podéis hacer sin freno o con él, según cada uno quiera o pueda. Lo segundo solamente os pido que lo hagáis con un poco de cariño y todo el respeto que merecen los tres finalistas. Ellos y sus seguidores o defensores lo merecen. No estropeemos esta última semana, solamente siete días por delante lo cual me vuelve a empañar los ojos de emoción.

[Dejo vídeo de la salida de Liz, que también puedes encontrar en MiTele, desde donde te lo puedes llevar a tu web o blog e incluso mandarlo por correo electrónico. También os recomiendo que veáis los vídeos de la reunión posterior a la gala del equipo del programa, un documento realmente único y valioso. Por otro lado, hasta el día 31 de este mes podréis seguir votando a este blog o a cualquier de los existentes en esta casa en la elección del mejor blog, cuyo ranking se puede consultar aquí.]