Noche de terror… y nominaciones
Nominaciones en positivo, o inversas, tendremos esta noche. Me estrenaré, por tanto, en la previsión baldía de nominaciones, un auténtico clásico ya. Pero antes de eso hay bastante tela que cortar, y el sastre estuvo esta vez más en Argentina que en España. Empezaré con una reflexión crítica sobre el tratamiento que le han dado al intercambio. Desde GH IV no se hacía un intercambio como tal, y tanto en aquella ocasión como en esta ha sido con el mismo país. Entonces vino Edu y ahora Soledad. Como la referencia de la que hablo es de hace bastante tiempo, solamente me referiré a lo que ha sucedido ahora, y es que la cobertura o el eco que ha tenido la presencia de Eneko en el Gran Hermano argentino ha sido más bien escasa, por no decir que casi nula.
Lo que cuento contrasta grandemente con la correspondiente cobertura que en Telefe le han dado a la estancia de Sol aquí, que ha supuesto un seguimiento muy estrecho, no solamente de lo que hacía su compatriota sino incluso de las circunstancias que la rodeaban, interesándose y trasladando a los espectadores argentinos el conocimiento sobre los que han sido sus compañeros estos días. A Eneko apenas le hemos visto en los programas, salvo en alguna fugaz conexión y si los dichosos problemas de sonido lo permitían. Algunos lo hemos podido seguir en mayor o menor medida a través de las emisiones del canal argentino, o por medio de este medio tan global que es Internet, pero realmente me hubiera gustado que se hubiera ofrecido algo más en los programas, dando más relieve a algo que ha pasado sin pena ni gloria. Ni nos hemos interesado mucho por Sol ni casi hemos sabido qué era de Eneko, lo cual me parece una pena, y lo tenía que decir.
El regreso de Soledad a su casa argentina ha sido todo un cúmulo de revelaciones de interés. Ella les explica a sus compañeros lo que ha sido su vivencia en Guadalix, les relata como fue casi secuestrada por Lucy y las mellizas (que dicen allá), o como se produjo el mosqueo de estas, especialmente de Pamela, cuando se bañó en el jacuzzi con Oli. Cuenta la anécdota, inédita para mí, de como Pam vio en un mapa que la isla del canoro canario era un puntito y se fue convencida de que le encontraría allí, “de cartografía cero, la pobre”, dice Sol. Que la casa española es muy aburrida, que le chocó la disciplina de la prueba (seis horas ensayando el baile), y de todos dijo haberse llevado especialmente bien con Óliver, pero añadiendo que “creo que me tenía ganitas”. Que se hizo amiga del musulmán y que con Ángela bien, “pero sacaba mucho el cuero -criticar-, y a mí no me importaba”, poniendo en duda (una más) sus problemas de visión. Finalmente dijo de Melania que le cae “rebien”, lo cual muestra un cambio en su percepción de la morellana, muy influenciada en un principio por quienes estuvieron más cercanos a ella la primera noche. Su impresión en general es buena, dice que no la dejaron hacer casi nada en la casa, por el hecho de ser la invitada, que hubo buena onda -buen rollo-, y que ha estado encantada aquí. Los argentinos, por su parte, adoran a Eneko, su paso por la casa ha sido arrollador, ha quedado prendido de los corazones de sus compañeros y de la audiencia argentina. Según dijeron en el debate de allá, su único defecto es ser un hombre perfecto. No lo digo yo, lo dijeron cinco periodistas y la ganadora de la anterior edición. No van a olvidar fácilmente a Eneko, que ha sido un revulsivo, una inyección de ánimo, un dardo certeramente clavado en el centro de unos corazones de por sí dañados en la autoestima e históricamente hipersensibilizados. Nosotros le daremos la bienvenida de nuevo esta noche.
La lucha de la suite llega hoy a su fin. No me ha gustado mucho la forma de hacer campaña que ha tenido Amor, enseñando sus cartas, jugando tan abiertamente. Especialmente siendo el caso de que sus cartas están marcadas, lo cual quiere decir que la veo demasiado calculadora, con un objetivo (o unos objetivos) bien claros. Me gusta la gente que se deja llevar por el momento, que vive la experiencia según viene, y no termina de encajar en el espíritu de Gran Hermano entrar con un plan prefijado. El plan de Gran Hermano no ha de ser nunca cosa de los concursantes. La entrada de un reserva, tanto como la de un expulsado, cuenta siempre con el inconveniente de que el nuevo habitante conoce muchas de las claves de lo que pasa dentro, ya que ha podido seguir el programa con la amplia perspectiva que tenemos desde aquí. A pesar de esto, han entrado reservas cuando apenas quedaban cuatro o cinco habitantes, con lo cual quiero decir que esta circunstancia no invalida la entrada que esta noche se producirá, ya sea por parte de Agustín como por una de las tres expulsadas.
Supongo que todos se habrán imaginado qué quieren hacer dentro, habrán planeado o fantaseado sobre ello en infinidad de ocasiones durante su semana de encierro previo. Pero nadie se ha descubierto tanto como Amor, que quiere hacer lo siguiente. A saber, ella quiere mostrar a los demás el veneno de Ángela, y a sabiendas de que no puede contar cosas del exterior, está convencida de que podrá hacerlo ver mediante la indiferencia o gestos suficientemente claros por su parte como para que su mensaje llegue. Si efectivamente saludase a todos a su entrada (en caso de producirse, claro está) menos a Angie, no me cabe duda de que esta lo usaría de argumento para dar la tabarra a todos durante una década, por lo menos. También quiere Amor separar a la pareja Melpierina. Me parece de libro (de guionista), la verdad. Llevo dos o tres días diciendo esto mismo, que si yo pudiera haría lo posible porque estos dos terminen detestándose. Sé que es algo cruel y/o rebuscado, pero no me cabe duda de que sería un giro de guión apasionante. Lo que sucede es que la entrada de Amor abre una gran incógnita, así como un periodo en el que nada es previsible. La casa puede dar muchos giros si esto se produce, porque como decía Andalla el otro día mientras cenaban “Amor es una bomba”. Bueno, podía haber dicho que es la bomba, pero hizo bien en decir una bomba. Ahora lo es más que nunca, es una bomba de relojería en la que su temporizador marca la primera hora de esta noche, que será cuando previsiblemente entre, y que no tiene fecha de caducidad. Además, no preveo un estallido ensordecedor, sino más bien el efecto lento de un arma química, que se extendiese en progresión geométrica por la casa. Lo que no tengo claro es si puede ser una bomba letal o, por el contrario, el revulsivo que necesita esa casa. Eso sí, la diversión está asegurada.
Aunque claro, nos puede sorprender la realidad y ser cualquier otro el elegido por la audiencia. Incluso nos puede sorprender, como acostumbra, el plan de Gran Hermano y decidir finalmente la entrada de dos, y no uno, de los que llevan una semana aguardando su momento. La tensión sexual creada entre Agustín y Amor puede que recomendara una continuidad en la casa madre. No estoy seguro de que esa historia pueda dar mucho juego, especialmente con un buen puñado de habitantes todavía en la casa, pero tampoco descarto que pueda producirse al final, como han propuesto algunos estos días.
Y lo de las nominaciones de esta noche, que se producirán en el habitual entorno terrorífico, que tanto juego ha dado siempre. Aunque no será el único argumento de una noche en la que volverá Eneko y entrará uno de los cuatro de la suite, sí pienso que será su principal atractivo, ya que de lo que esta noche decidan dependerá el devenir de todos en los próximos días. Como dije al principio, me atrevo a hacer hoy una de esas baldías previsiones de nominaciones, que habitualmente no acierto pero sirven para invitar a la reflexión, además de ser un juego divertido para este gato inquieto. Dado que votarán en positivo, o lo que es lo mismo tendrán que decidir quienes quieren dentro de la casa, serán los menos votados quienes formen la terna de nominados. Pongo aquí mi previsión, de mayor a menor, es decir el primer nombre representa siempre los tres puntos (se supone que el más cercano o querido), seguidos de los elegidos para los dos y un puntos.
Melania: Piero, Rodrigo, Ángela.
Piero: Melania, Rodrigo, Ángela.
Rodrigo: Melania, Ángela, Óliver.
Andalla: Melania, Rodrigo, Eneko.
Ángela: Eneko, Rodrigo, Melania.
Óliver: Gemelas, Rodrigo, Andalla.
Gemelas: Óliver, Eneko, Andalla.
Judith: Andalla, Eneko, Rodrigo.
Eneko: Rodrigo, Andalla, Ángela.
De lo cual tendremos como nominados a Judith, las ConchiPam y Piero. Evidentemente son tantas variables que es imposible hacer un pleno, pero el resultado final no creo que difiera mucho del que digo, quizá con las dudas de Ángela y Óliver, que se pueden salvar por no mucho. Exonero a todos los lectores de hacer elogios si acierto en algo, a cambio de que se evite el escarnio público a este gato si no doy ni una en mi baldía previsión.
Es una buena decisión la de hacer estas nominaciones en positivo. Su imprevisibilidad y la tensión del momento pueden hacer aflorar un subconsciente a menudo superado por una reflexión más pausada. Ademas, personalmente tengo especial interés en descubrir lo que voten Judith o Eneko. Será una forma de indagar en las afinidades del momento, lo cual otorga un carácter decisivo a estas nominaciones, tras las que sabremos mucho más de ellos que después de horas de observación. Será esta misma noche. Buen día de fiesta a todos.