La navaja de Occam, o el principio de parsimonia

Soy lo más ¿qué no?La navaja de Occam (o de Ockham), también conocida como principio de economía o de parsimonia, es lo que se podría llamar un tipo de razonamiento que se basa en una muy simple premisa: en igualdad de condiciones la solución más sencilla es probablemente la correcta. Una premisa sencilla para un postulado que está primando la sencillez del razonamiento. En latín este postulado se resume con la frase “Entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem”, que se traduciría como “No ha de presumirse la existencia de más cosas que las absolutamente necesarias”.

Desde el día primero de la convivencia en esa pequeña casa, el habitante que más ha practicado el principio de parsimonia ha sido Rodrigo. Si algo tuviera que destacar en él, aunque no ha llegado aún el momento de hacer perfiles de los finalistas, sería la capacidad para analizar lo ocurrido en su entorno, no solamente con bastante claridad sino principalmente con la lógica aplastante de lo sencillo. Aunque muchas veces pensemos que daremos en la diana con el pensamiento más rebuscado posible, lo cierto es que es el razonamiento más directo, el menos complejo y enrevesado, el que con frecuencia está más cerca de la realidad. Es algo que Rodri debe saber, o al menos lo practica. No debemos confundir esto con sacar conclusiones producto de la propia experiencia acumulada, que es puro empirismo y en definitiva la base científica más sólida. Lo mejor será que ponga ejemplos.

Si observamos que suele coincidir que los miércoles previos a jornada de nominaciones son el día elegido por Ángela para montar un pollo en la casa, aprovechando la más mínima excusa, lo que estamos haciendo es establecer nexos de unión entre distintos acontecimientos, que analizados por separado tienen una significación distinta a la que adoptan cuando conseguimos detectar ese factor común. De esta forma, estamos utilizando la observación propia, relacionando varios hechos entre sí de una forma compleja. Esa complejidad escapa de la lógica de lo sencillo en el sentido de que no es posible analizar de forma conjunta varios hechos intentando relacionarlos sin aplicar un análisis que trascienda el pensamiento inmediato, el ‘a bote pronto’ de los razonamientos. En el ejemplo propuesto, sacamos la conclusión de que Ángela puede estar utilizando la presión hacia los demás por el procedimiento de hacerse la ofendida, provocar lástima e infundir entre sus compañeros un cierto sentimiento de culpa, para evitar ser nominada. También, en alguna de las ocasiones, el enfrentamiento con uno de ellos, con idéntico fin (como sucedió con Amor). Lo que permanece fijo es el hecho coincidente de que esto siempre suceda en miércoles, y que todos esos miércoles resulte que son víspera de nominaciones. Demasiado para considerarlo casual.

Pondré ahora un ejemplo de razonamiento inmediato y sencillo, el que recoge la teoría de la navaja de Occam. Judit y Andalla están dando vueltas en el patio a bordo de esas bicicletas tipo Harley y aunque no vayan haciendo el recuento mental de cuantas vueltas dan son conscientes del hecho claro de que uno (Andalla) le dobla en más de una ocasión al otro (Judit), y cuando se bajan la persona que está haciendo el recuento en la pizarra, que es Pame, le ha contado más vueltas al segundo que al primero. Más exactamente, Andalla se sube cuando ella lleva ya una vuelta, con lo cual debe doblarla al menos dos veces para igualarla, y ambos afirman sin el más mínimo género de duda que le ha doblado más de dos veces y más de tres. En el recuento figura que Judit dio dos vueltas más que Andalla, lo cual ellos saben que es imposible. Cuando se lo dicen a Pame esta no lo acepta y se mantiene en sus trece de que su recuento es válido. ¿Qué diría nuestro principio? Vamos a verlo poniendo tres posibilidades:

- Andalla y Judit se han confabulado en algún momento, sin que nadie pudiera ser testigo de ello, para decir que él ha hecho más vueltas que ella, o bien para negar sistemáticamente el recuento de la pizarrilla.

- Pame se ha despistado al contar las vueltas de los dos vehículos y ha realizado un recuento erróneo.

- Leyes físicas que ninguno de ellos son capaces de conocer ni mucho menos de controlar, hacen que aunque aparentemente uno haga más vueltas que el otro, la realidad sea exactamente la contraria, con lo cual el recuento de Pame es el correcto.

Todas estas alternativas explican igualmente lo ocurrido desde puntos de vista que mantienen una cierta lógica, pero el criterio de Occam nos obliga a escoger la segunda como verdadera, ya que con las demás tendríamos que asumir una serie de postulados mucho más complicados. No se trata sólo de que las otras posibilidades sean imposibles de demostrar, sino que realmente carecen de la sencillez pasmosa de la que estamos dando como cierta. Estoy seguro que Rodrigo la hubiera elegido (la eligió) sin pestañear, de igual forma que su particular parsimonia (que beneficia su imagen tanto como la puede perjudicar en ocasiones) le lleva a pedir a Andalla que no grite, a recordarles que no se alteren porque en definitiva son vueltas de las que todos están haciendo para suplir al convaleciente Eneko, y a pedir cordura haciéndoles ver que no es algo lo suficientemente importante para enfadarse. La actitud posterior de Rodrigo, ejemplar y necesaria para mantener la convivencia dentro de unos límites de cordialidad y buenas maneras, además de caer por el propio peso de su lógica, no hubiera sido posible de no haber hecho el razonamiento sencillo inicial, que a él le vale para dar por cierto el error de Pame. Si ella misma hubiera aplicado ese mismo sistema de pensamiento, o en su defecto hubiera considerado la posibilidad cierta de que sus compañeros tuvieran razón, no se habría producido una situación de tensión que no deja de ser útil a una parte de la casa para justificar sus planes nominatorios.

Y es que hace días que mantengo la idea de que los trillizos han elegido como víctimas propiciatorias a Judit y Andalla, que son precisamente los que ellos podrían considerar más distintos, el negro y la siniestra. Partiendo de esta base, y haciendo uno de esos ejercicios baldíos de nominaciones que cada vez me gustan menos por parecerme más difíciles, me lanzo a prever qué puede pasar esta noche, partiendo siempre de la base que las nominaciones sean singulares en la forma pero no en el fondo de como se plantean tradicionalmente. Si esto no fuera así, mi nivel de error, seguramente exagerado, quedaría más que justificado. En caso de que no tenga esa coartada siempre me queda la opción de emigrar a otro país (ya sé que es una trampa porque Internet sí que es la aldea global, y no la que predicaba Mcluhan). Mis previsiones son estas (votos de 3, 2 y 1 punto; en este orden):

Gemelas: Andalla, Judit y Ángela
Óliver: Andalla, Judit y Ángela
Eneko: Andalla, Judit y Gemelas
Ángela: Judit, Andalla y Gemelas
Rodrigo: Gemelas, Judit y Andalla
Judit: Gemelas, Óliver y Ángela
Andalla: Gemelas, Rodrigo y Óliver

Esto suma de la siguiente forma. Andalla, Judit y las gemelas obtendrían 11 puntos, Ángela y Óliver 3 puntos, Rodrigo 2 puntos. Eneko posiblemente se libre esta vez, aunque la nominación de Andalla es una de mis mayores dudas, y creo que podría nominar casi a cualquiera, además de las gemelas, un fijo a mi juicio. No hace falta que diga que los nominados casi por aclamación serían Andalla, Judit y las gemelas. De ser así peligrará seriamente Andalla, último vestigio que queda en la casa del espíritu melanista. Aunque digo yo que el público votante le haría un favor a las gemelillas con la expulsión. Una de ellas estaba dispuesta a salir, pasando incluso por encima de la voluntad de su hermana, con lo cual no creo que le importase mucho. Como ellas mismas dirían “ni falta que me importa”, que no sé exactamente qué quiere decir pero por eso mismo supongo que iría bien en este caso.

La epidemia de gastroenteritis parece extenderse en Guadalix, y ayer Judit parecía enekizada en el dolor, con algunos síntomas de haber sido afectada, no sé si por la enfermedad gástrica o lo que ya podríamos denominar como pandemia, la enekización de los habitantes de Guadalix. El protagonista decidió hace un par de días migrar de habitación, no sé si huyendo de algo o porque es una habitación menos cálida, según dijo, lo cual le va mejor para su estado febril. Anoche ya no tenía fiebre, y seguía durmiendo en ese dormitorio, al que se trasladó inmediatamente Rodrigo. En su caso deberíamos de hablar más bien de retorno al que fue su dormitorio durante muchos días. Es curioso como esta parece considerarse como la pareja más estable de la casa (aún más que Piero-Melania, que dijeron en AR que siguen juntos por Madrid). Se prometieron fidelidad en las nominaciones y la están manteniendo, lo cual ha sido extremado de forma sorprendente con otros actos, como este movimiento conjunto de habitación. No pueden vivir el uno sin el otro. Conmovedor.

Ah, como preveía ayer la cuarta finalista de GH5 Argentina fue Celeste. Soledad estará, por tanto, en la gran final.