Vaya repescas tengo, señora, vaya repescas

Amor, Paula o KarenAndalla llora desconsoladamente porque no han superado la prueba, nos enteramos oficialmente de que habrá una repesca de una de las expulsadas hasta el momento, nuestros hermanos argentinos (nunca mejor dicho) se venden a los nuestros y al final será Soledad la elegida para venir, y Mel sigue dándose el pico insistentemente con Piero sin llegar a mayores, por lo que parece. Son los principales argumentos de este día, que terminará con unas nominaciones inéditas. Ah, y Gran Hermano volvió de vacaciones, encontrándose a su vuelta con un intento de Rebelión a bordo, un motín de la Bounty en el que se plantearon protestar porque tendrán que seguir pasando hambre. Y también se encontraron con un gato rebelde y juguetón, pero eso es otra historia.

No voy a ir por orden, que dejo para un poco más adelante la sustancia de ese barco tramando rebeliones. Voy antes con lo de la repesca, que presento como una oferta de supermercado de barrio, pero que a mí me parece una idea genial con la que nos podemos entretener de lo lindo. No es original, eso sí, digamos que este Gran Hermano está bebiendo mucho de las fuentes del Big Brother británico, más concretamente de su última edición. En definitiva esto es una maquinaria inmensa, que se extiende por todo el globo y la ‘organización’ (qué gran hallazgo este término) sería plurinacional, por así decirlo. Digamos que es como las mafias internacionales, o la Iglesia de Roma, cuyas ramificaciones llegan hasta el último confín de la tierra. Pero ambas comparaciones son muy desafortunadas, así que debo salir inmediatamente de este extraño jardín en el que me he metido. Pensaré, entonces, en el jardín de Amor, el de Paula y el de Karen, que cualquiera de las tres podrá volver a ser habitante de la casa (la casa se le llama a la Iglesia también, ¿no?, en fin que ya me salgo de ahí, ya me salgo).

Lo que quería decir entre bromas y veras, es que tanto revuelo que ha despertado esta iniciativa que aquí bautizamos instintivamente como repesca, y tanto que seguirá levantando en los próximos días, para que resulte ser algo ensayado repetidamente por muchos Gran Hermano del mundo. A saber, en la cuarta edición argentina (ahora que nos volvemos a hermanar con ellos), Claudia volvió a entrar y aguantó 32 días tras su reingreso (fue la 1ª y la 13ª expulsada). En la séptima de Brasil, Airton volvió y aún estuvo 63 días (1º y 13º expulsado). En la tercera de USA, Amy regresó a la casa y permaneció 35 días más (3ª y 10ª expulsada). En la segunda edición filipina, Ezekiel y Jasmin volvieron y tan solo aguantaron 6 días; y también lo hicieron Kian y Wendy, que estuvieron 20 días en el primer caso y 48 en el segundo. Sigamos, en la sexta edición USA, Kaysar resulta que regresa y está otros 9 días (4º y 6º expulsado). Y, finalmente, en la séptima edición británica, Nikki vuelve para pasar 10 días más en la casa (7ª expulsada y 5ª finalista). Me ha ayudado en esta recopilación nuestro amigo Edu, aunque tampoco pretende ser exhaustiva, ya que han sido hasta 48 los reingresos en la historia de Gran Hermano.

Lo que quiero decir es que no termino de entender donde está el escándalo. Tengo dicho que Gran Hermano se rige por una especie de ‘justicia privada’, unas reglas básicas que generalmente se cumplen, pero a las que acompañan otras que se van adaptando al momento, decidiendo a cada paso como aplican esa justicia. Siempre me ha parecido un reflejo de nuestras propias vidas, ya que en nuestro comportamiento diario aplicamos nuestras propias normas, nuestras reglas y principios, de forma distinta en cada ocasión, decidiendo lo que queremos, aquello que deseamos admitir y aquello que rechazamos. Hoy que he mencionado a la Iglesia (¡y dale!), para un creyente sería lo más parecido a la ‘justicia divina’, cuyas reglas están levemente escritas, tan solo. En nuestras decisiones hay terceros afectados, personas a las que nos entregamos o a quienes negamos nuestro cariño o simplemente nuestro apoyo. Aprobamos a veces lo que en otras ocasiones podemos llegar a censurar, para suerte o infortunio de otros, generalmente. Pues bien, la justicia de Gran Hermano es así, solamente depende de ellos y es imprevisible.

Naturalmente que podemos desde aquí cuestionar las decisiones que toman, pero es inútil hablar de tongos, burlas o estafas, entre otras cosas porque este es un juego de afinidades y simpatías, en el que finalmente lo que cuenta es vivir la experiencia de la mejor y más entretenida forma que podamos. No entiendo la razón por la que aquello que ha valido en muchos otros Big Brother no podamos probarlo aquí, como no comprendo donde está el problema de fondo en esta cuestión. Además, las reglas dicen bien claro que cualquiera de los expulsados puede volver en cualquier momento a la casa, con lo cual solo están poniendo en práctica lo que contemplan las reglas, ¿por qué hablar de estafa? Por otro lado, la posibilidad de ver a cualquiera de las tres expulsadas dentro de la casa, después de que hayan podido ser testigos de como es Ángela (por poner el ejemplo más jugoso), me hace salivar de gusto, realmente. Cuando supe que habría repesca pensé que sería más adelante, yo calculaba que lo harían cuando hubieran sido expulsados al menos cinco o seis habitantes, y no tres. Si bien es cierto que Amor salió hace ya casi un mes, y ni que decir tiene que preferiría que volviese ella. A Amor la veo bien siempre, incluso como reportera del debate. No sé por qué me gusta esta mujer, pero no lo puedo evitar.

Lo que acabo de contar sobre la ‘justicia privada’ de Gran Hermano sería de aplicación al asunto siguiente. La prueba no fue dada por superada y entonces los ánimos se vinieron abajo. Aunque les dieron dos euros y medio de presupuesto por persona y día, y tendrán algo más de comida que en estos últimos días, discreparon de los criterios utilizados para desaprobarles, y Andalla se sumió en un llanto desconsolado y desconsolador. En un primer momento fue solamente Judith la que le atendió, y aunque él decía querer estar solo no se movió de su lado por un buen rato. Luego fueron los demás, y al final estaban todos concentrados en torno a su cama, al tiempo que tramaban la rebelión ‘interruptus’. Bueno, realmente la interrupción fue en un primer momento de la emisión, con bonito plano de los psitácidos que habitan junto al jacuzzi. Debo de estar bajo en entendederas últimamente porque no termino de comprender esa pulsión que les lleva a cuestionar las decisiones del altísimo (perdón, quiero decir del Gran Hermano).

Ya me pareció increíble que protestaran en la prueba del sueño, aún más en la del coche, donde ellos mismos sabían que no podían darla por superada. En la prueba de la escalada estaba claro que no todos habían cumplido, y por más que se lo aseguraron seguían cuestionándolo. Ayer escuchamos mil veces decir que era injusto, pero puedo asegurar que viéndoles frente a los pulsadores de las bombillas verdes, pensé muchas veces que no estaban mirando los monitores como me había parecido escuchar en el enunciado de la prueba. Les dan medio presupuesto cuando la prueba del sueño, comida de regalo cuando los coches, cenas de fiesta con comida suficiente con bastante frecuencia (como anoche mismo) y aún así se siguen quejando. ¿Pero esto qué es? La verdad que viendo el entusiasmo con el que acudían al escuchar el tono de la prueba, lo que menos gana da es que les den nada de nada, o al menos nada que no se curren con la alegría y predisposición suficientes.

Será Soledad Melli la argentina que nos visite dentro de unos días. Ante la posibilidad de que viniera un chico o una chica siempre me decanté por esta última posibilidad. Primero porque han sido expulsadas ya tres chicas, siguiendo esa inveterada costumbre en este programa, pero es que además veo más posibilidades de fricciones y mosqueos siendo esto así. A saber, Angie ‘disgustitos’ se mosqueará porque la nueva le quita afectos y protagonismo; Lucy verá en la del otro lado del atlántico una amenaza que puede quitarle las pocas posibilidades con las que ya cuenta de un acercamiento a Rodri. Y las gemelas pueden ver despertar su ira si Oli se acerca a Soledad, aunque este Piolín eunuco parece tener la iniciativa dormida, y pienso que eso será tan difícil como que tenga algún día una carrera musical. La mayoría votó porque fuera Soledad la elegida, y esta dijo que traería diversión, mate, comida y una historia “muy particular”, de la que habrá que hablar en fechas próximas.

Sobre las nominaciones de esta noche, decir que no tengo ni idea de en qué puede consistir el que sean inéditas, aparte de que Piero las podrá ver en directo, como Gran Hermano suplente que ha sido durante toda la semana. Quizá consista tan solo en eso, por tanto descarto que se traten de nominaciones inversas. Aún así no me atrevo a recuperar la vieja costumbre de este gato pitoniso (pero malo) de hacer uno de esos ejercicios baldíos de nominaciones (que tanto me gustan, por otro lado). Sí pronostico que hay dos personas en la casa que en cualquier caso peligran, y estos son Dadi y Lucy. Creo que sean como sean las nominaciones ambos tienen muchas posibilidades de resultar nominados, de igual forma que estarían en la cuerda floja Melania, Óliver, las gemelas e incomprensíblemente Judith. Pero esta noche saldremos de dudas. Nos vemos en la gala.