Entrevistando a Mercedes MiláMilá: “Estamos a punto de saber con quien vamos a compartir nuestra vida en los próximos meses”

No es fácil la tarea. Entrevistar a Mercedes Milá, precisamente a ella, que ha entrevistado tanto y tanto. Mercedes es una gran entrevistadora, siempre lo ha sido. No en vano su labor en GH consiste principalmente en eso. A quien le pueda plantear un conflicto ver a Milá presentando el ‘reality de realitys’ no se ha parado a pensar que está haciendo lo mismo de siempre, preguntar para poder conocer. Ella quiere saber siempre y, por mucho que sepa, quiere saber más. Ya sea en una charla tensa con un activista de la extrema derecha o recibiendo en el plató al último expulsado de la casa de Gran Hermano, y también queriendo enterarse de lo que piensa y como se siente un familiar de un concursante.

Por todo ello, este gato audaz se siente tan pequeño haciéndole una entrevista a Milá, como honrado de que ella haya aceptado nuestra propuesta. Aunque, a decir verdad, tenía muchas ganas, y se me ocurren cientos de preguntas. Mercedes es afable en el trato personal, dando una imagen muy alejada de la prepotencia que algunos le atribuyen. Aunque, eso sí, no se ha dejado sacar casi nada de información sobre lo que vendrá en apenas unos días. Lo entiendo, y si soy sincero, casi lo prefiero. Viviremos con la emoción de siempre ese comienzo de edición, descubriendo lo que tengan preparado con idéntica sorpresa que los nuevos habitantes, esos con los que efectivamente vamos a compartir nuestra vida por unos meses.

Pregunta: Si mi información no me falla te has incorporado a mitad de mes al equipo de GH, tu equipo de muchos años ya. ¿Lo haces con la misma energía y entusiasmo que transmites siempre?

Respuesta: Este año me tenía que incorporar al equipo en medio de las vacaciones de agosto porque el programa empieza antes de lo habitual. No me importa nada que sea así porque estoy deseando meter las manos en harina. Me han contado ya algunas de las novedades y cuento los días para ver las caras de los nuevos concursantes. Tengo la suerte de que me guste mucho este trabajo. La gente que disfruta haciendo algo me entenderá. Volver al trabajo con ganas y expectativas es un lujo.

P: ¿De donde sacas tu fuerza? Ese apasionamiento, esa energía que transmites, como decía yo antes.

R: ¡Me temo que eso es pura herencia genética! No tiene más valor que dejar que salga tu carácter sin frenar los sentimientos. Es fácil cuando lo que tienes entre manos es un grupo de personas que te hacen vivir sus aventuras en la convivencia. De todos modos no siempre es bueno porque sigue habiendo gente que prefiere a los presentadores más fríos. Tengo la suerte de que me guste tanto el programa que no necesite ningún esfuerzo para trasmitir esa pasión y de que mis jefes me pidan eso.

P: ¿Que tal se presenta esta temporada? Notaréis la ausencia de Ontiveros, me imagino.

R: Aún no me hago a la idea de que Roberto no esté en el equipo. Él fue el primer director y junto a Pilar Blasco los primeros que me hablaron de lo que iba a ser este programa. El resto del equipo sigue siendo el mismo o casi el mismo que al principio y todos conocemos ya muy a fondo lo que hacemos. Echaremos de menos a Roberto pero haremos lo que sea para que sólo nosotros notemos su falta. Él ha emprendido un nuevo camino que nada tiene que ver con GH y todos esperamos que disfrute ahí tanto como lo hizo en ‘el confesionario’. Tenía que evolucionar, se presentó la ocasión y se tiró a la piscina. Ontiveros adoraba GH y estoy segura de que será el espectador menos imparcial de todos, este año.

P: Uno de los secretos del programa es precisamente ese gran equipo del que hablas. Dinos algo de Pepa Álvaro, la nueva ’súper’.

R: A Pepa la conozco muy bien porque no sólo hemos trabajado juntas en GH, sino en otros formatos. Es una mujer dulce, muy ‘curranta’, escucha, observa, es dúctil pero con enorme criterio. Ha sido la segunda de Roberto y tiene en su currículo la dirección de la primera ‘Casa de tu vida’ donde aprendió a navegar en las situaciones de máxima tensión. Sabe que tiene que hacer el mejor GH de su vida y que muchos ojos estarán mirándola. Pero me ha dicho que el ‘casting’, que es la base del programa, está muy bien y que ella le pondrá más ganas que nunca. El equipo es grande y muy compenetrado. Llevamos ya muchos años trabajando juntos y se puede decir que es gente especializada en ‘realities’. Cuando salgo en directo y doy las buenas noches siento que me agarran cientos de brazos para que no me caiga. Esa seguridad me la dan mis compañeros y esa seguridad no hay dinero en el mundo para pagarla.

P: ¿Cómo han ido los ‘castings’?

R: De momento de eso puedo decirte poco. Cuando me incorpore tendré más datos y ya te iré contando. Sé que, una vez más, cientos de personas querían participar en el concurso y también sé que en este momento 25 ó 26 están en una lista semi-definitiva, pero no conozco los pormenores. ¿Te imaginas cómo deben tener el cuerpo esos chicos y chicas que han pasado múltiples pruebas y creen que pueden ser ellos los mejores concursantes pero aún no tienen la certeza de entrar en la casa? Además ya sabéis que no pueden decirle a nadie que han llegado hasta ahí y deben guardar como un tesoro ese secreto que seguro les gustaría compartir con amigos y familia… Yo pienso mucho en ellos estos días, ¡qué nervios!

P: Sé que es poco más o menos que ’secreto de estado’ (es broma) pero, ¿nos puedes adelantar alguna de esas novedades (que se dice serán muchas) en esta octava edición?

R: ¡Parece mentira Gato que ‘tú’ me hagas esta pregunta que sabes perfectamente que no te contestaría ni harta de vino! Claro que sé cuales son algunas de esas novedades pero es importante que lo sean en primer lugar para los propios concursantes. No tardaremos mucho en saber qué ha ideado el equipo de Zeppelin para GH VIII. Mis compañeros son un pozo sin fondo…

P: ¿Habrá 24 horas?

R: ¡Ojalá! Esa es una decisión de la cadena y ellos saben cuánta importancia le damos nosotros. Me partiré la cara para lograrlo pero, de momento, no puedo responderte con un sí. Los seguidores de GH auténticos, los pata negra digamos, necesitamos las 24 horas que son el auténtico Gran Hermano. Cruzad los dedos y abrasad a mis jefes a mensajes para que podamos tener la casa conectada en todo momento.

P: Seis años y medio después de decir aquello tan clarividente de que GH marcaría un “antes y un después en la historia de la TV”, realmente crees que así ha sido, y en todo caso cuéntanos por qué.

R: Quizá exageré un poco al decir esa frase pero creo que mucha gente podrá admitir que GH ha cambiado algunos usos de la televisión. Llevó a las pantallas a personas que habían abandonado la tele, unió a grupos variopintos que veían juntos el programa, reunió a las familias frente al televisor, abrió caminos nuevos de formatos inesperados, dio cara y ojos a desconocidos que acababan por ser como de la propia familia, explotó las potencias que ofrecía Internet. Creo que sería muy largo desmenuzar esa respuesta pero no creo equivocarme mucho cuando digo que GH ofreció “otra” televisión. Hablo del programa en sí, no de sus consecuencias. Paolo Vasile, el consejero delegado de T5 habló del programa como “la gran revolución”. Ese formato hizo variar los criterios de producción y emisión de la cadena, entre otras cosas. En definitiva marcó la historia de este medio.

P: Verás, es sabido que soy defensor a ultranza del formato, no tanto como tú quizá, pero también es cierto que no sigo otros programas parecidos. ¿Qué diferencias ves tú entre GH y otros ‘realitys’? Y no vale no mojarse :)

R: Qué entenderás tú por mojarse… Claro que hay diferencias, como las hay entre un padre y un hijo. Gran Hermano inventó, abrió el sendero y por él han transitado después muchos, pero el pionero fue él. Eso no se lo quitará nunca nadie. A mi me sigue gustando más que los demás pero yo no soy en absoluto objetiva.

  • “Ese deseo de mirar por el ojo de la cerradura es la base del éxito”

P: En definitiva, ¿cuál es tu opinión sobre el éxito de GH?

R: Nunca olvidaré la primera vez que vi imágenes del GH holandés, cuando Pilar y Roberto contestaban a las cientos de preguntas que les hacía para tomar la decisión de presentarlo. Tenía muchas dudas porque era un formato muy interesante, pero que si no se hacía con el máximo rigor no merecía la pena arriesgarse. Esas imágenes me causaron una gran curiosidad y provocaron en mí algo de lo que supongo le ocurrió a la gente después: querer ver más, saber más de lo que ahí ocurría. Esa curiosidad, ese deseo de mirar por el ojo de la cerradura es la base del éxito.

P: Remontémonos a ese año 2000. ¿Cuánto tiempo te pensaste aceptar la oferta de presentar Gran Hermano?

R: Creo que una tarde. Hice muchas preguntas, como os decía, y cuando vi que iban en serio y que sabían muy bien lo que se traían entre manos, me tiré al agua. ¡Qué acierto tan grande, Dios mío!

P: ¿Sigues pensando que esta experiencia es un “experimento sociológico”?

R: He ampliado la frase. A pesar de lo mal que sentó a algunos que dijera eso que, por cierto, no era más que un símbolo, ahora visto lo visto añado que es un experimento antropológico. Y no sólo dentro, sino fuera de la casa.

P: GH tiene algo que engancha, yo diría que muchas cosas que enganchan al público televidente, pero de entre esas cosas, ¿qué es lo que piensas que tiene más peso de lo que ofrece este programa? ¿qué es lo que influye más en que la gente se enganche?

R: La evolución de la convivencia entre extraños es apasionante. Poder verla, identificándote o rechazándola, es una oportunidad única. Muchas personas viven sus vidas a través de los concursantes, conocen mejor a sus vecinos y amigos a través de los concursantes y llegan a conocerse mejor a ellos mismos a través de los concursantes. Los avatares de dentro de la casa son una historia que todos los que votan en el concurso sienten que les pertenece en cierto modo, porque ellos han variado la trayectoria de los concursantes tras observarlos y juzgarles. GH es, en gran parte, de los más de 4 millones de espectadores que siguen fielmente el programa, y por eso páginas como la tuya tienen tanto éxito. Cuando os leo y te leo siento que hacéis aún más grande el formato.

P: ¿Y qué es lo mejor y peor de la convivencia que se plantea dentro de la casa?

R: Es igual que en la vida. Son grandes los momentos de cercanía entre desconocidos, los nacimientos de amistades, los procesos de amor visto desde sus inicios, las peleas y las reconciliaciones, las luchas por sobrevivir y aprender. A mí me entristece el exceso de broncas y la gente que se niega a vivir algo que está ocurriendo en su corazón. En todo caso dentro de la casa no apartaría nada de lo ocurrido. Lo haría de lo visto cuando ya no están en el concurso.

P: Las broncas de las que hablas ¿son una exageración que responde a aquello de que “todo se magnifica” en la casa, o realmente es un reflejo de la realidad?

R: Los concursantes suelen decir al verse en la pantalla cuando salen de la casa que no se reconocen, que todo se magnifica. Es verdad que una discusión puede durar dos horas y nosotros resumirla en tres frases pero también es cierto que si fuésemos honestos y nos miráramos al espejo un día cualquiera de nuestras vidas veríamos cosas muy parecidas a lo que hacen los concursantes en la casa de GH.

P: ¿Sigues sintiendo esa sensación que describías hace tiempo de “sé algo que los demás no sabéis” cuando abres el sobre donde está el nombre del expulsado?

R: Absolutamente sí. Alargo ese momento todo lo que puedo. ¡Me siento en posesión de un dato muy importante!

P: ¿Crees que aún hay gente que niega ver GH cuando no se lo pierde? ¿Por qué es esto?

R: A estas alturas a mí eso me parece hasta divertido. ¡Es muy fácil pillarles! GH carga con un sambenito y hagamos lo que hagamos, no creo que logremos nunca quitárnoslo de encima.

P: ¿Qué le hace falta al programa para que cambie la opinión de ciertos sectores sobre él, para que dejen de referirse al mismo como telebasura? ¿Quizá, como pasó hace algún tiempo con el fútbol, que un intelectual de renombre se decida a apoyarlo en una tribuna importante?

R: Cuando Gustavo Bueno defendió el programa ¡casi lloré de alegría! Me resulta tan injusto que casi todo lo que se escribe sea para criticarlo… No sé lo que haría falta pero quizá sea ya demasiado tarde y los que lo seguimos y nos gusta hemos aceptado que ha de ser así, que somos un poco bichos raros y eso tampoco está mal, ¿no te parece?

P: Sí, claro que me parece, somos maravillosamente raros. ¿Cuál ha sido el peor y el mejor momento que has vivido en el programa?

R: ¡Me matas con esta pregunta Gato! Son ya 8 ediciones y 7 presentadas por mí y vividas minuto a minuto. Es tan difícil seleccionar… El mejor podría ser la primera salida del GH I, porque se armó ‘la de dios es cristo’ en aquella puerta y Mª José Galera y Jorge Berrocal dieron momentos estelares. El peor, la noche que le dijeron a Mónica que sabíamos que había trabajado en la prostitución y que tenía derecho a defenderse saliendo del programa. No olvidaré ese confesionario…

P: Tras saber que Zeppelin TV ha firmado tres ediciones más, hasta la número 10, planteé en un reciente artículo que GH no puede tener la condición de eterno, que alguna vez habrá de terminar y que mejor será que lo haga estando en lo alto para ser recordado con cariño. Me temo que no vas a estar de acuerdo con esto, ¿me equivoco?

R: En mi horizonte sólo está GH VIII. Todo lo que pase de ahí no me concierne. Sí te diré que mientras haya gente dispuesta a ser observada creo que seguirá habiendo espectadores curiosos que querrán observar. Cuando me decís estas cosas me acuerdo del primero y de lo poco que esperábamos que tuviera esa repercusión…

  • “GH es hijo de una webcam”

P: GH es un fenómeno de la televisión, pero que ha tenido una trascendencia importante en el mundo de Internet. ¿Cómo ves el papel de la red en el desarrollo del programa?

R: Vital. GH es hijo de una webcam. A posteriori la vida en la red del programa ha sido muy intensa y eso ha ayudado mucho a que los seguidores del programa pudieran compartir sus sentimientos y sus ‘tesoros’. Aunque tengo que decir que observo un tufillo facha en muchas ocasiones que nada tiene que ver con los que leo en la vuestra donde la gente que escribe se acerca por verdadero interés en lo que tú hayas escrito y ellos hayan visto. No se si habéis observado vosotros lo mismo.

P: ‘Absolutely’. Entre las críticas desmedidas se insiste con frecuencia en la acusación de tongo, ¿qué dirías respecto a esto?

R: No hay tongo en GH. No lo ha habido en ningún momento y es muy fácil comprobarlo. En cuanto a lo que a mí concierne, me hubiera ido en el minuto uno que hubiera observado que se estaba haciendo alguna trampa.

P: ¿Y sobre las imágenes que se nos hurtan en directo?

R: Eso es otro cantar. A veces se interrumpe la emisión de las 24 horas porque los responsables del programa piensan que se está hablando de algo que puede perjudicar a los concursantes y no es trascendental para la vida de la casa. Claro que esa ‘censura’ es opinable pero estoy muy tranquila porque sé que siempre se hace para preservarles a ellos. En otras ocasiones se ‘guardan’ escenas para emitirlas en los resúmenes o en el ‘prime time’ o el debate. Es normal, son gajes de este trabajo que no hacen mal a nadie.

P: Cuéntanos algo que no sepamos de GH, aquello que no se ha contado nunca.

R: Mi boca está sellada. No me gusta la gente que no sabe guardar un secreto.

P: ¿La parte más importante del programa se ‘cuece’ en el ‘confe’? ¿De alguna manera se ‘dirige’ desde ahí lo que ha de suceder en la casa, aún sin que los habitantes sean conscientes de ello?

R: El confesionario es un lugar especialmente sensible pero nada se conduce desde él. La vida en la casa la conducen los concursantes y esa es la magia de este programa.

P: No te voy a plantear el dilema de elegir entre seguir en GH o en ‘Diario de…’, pero dime qué te aporta ese otro reto profesional, del que creo que estáis preparando un libro.

R: GH dura sólo tres meses y ¡bien que me gustaría que durara mucho más! Echaba de menos el trabajo en la calle y en esas llegó ‘Diario de…’ que me da grandísimas satisfacciones. Son programas complementarios pero en definitiva los dos tratan de acercarse a las personas, conocerlas y eso es lo que a mi más me gusta de mí profesión. Es verdad que preparamos un libro. No sé quién te lo habrá contado… pero estamos trabajando en el material que se rueda para el programa que muchas veces es muy interesante pero que no cabe en la emisión. Será un libro de todo el equipo y eso me hace especialmente feliz.

P: ¿Es cierto que el periodismo siempre es investigación? Que se cae en la redundancia cuando se insiste poniendo ambos términos juntos.

R: Efectivamente. Si no hay investigación, no hay periodismo. No entiendo esa manía de definir redundantemente como periodismo de investigación a lo que hacemos, por ejemplo en ‘Dd’; nosotros investigamos, sacamos conclusiones y por lo tanto hacemos nuestro oficio que es periodismo.

P: ¿Qué trabajo profesional recordarás especialmente? naturalmente aparte de GH.

R: Si echo la vista atrás, a los 35 años de profesión, recuerdo con muchísimo cariño muchas cosas pero si sólo puedo escoger un programa me quedo con ‘Queremos Saber’, un programa de debate y entrevistas, qué dirigió mi marido José Sámano, para Antena 3 en 1992.

P: Gran programa ‘Queremos Saber’. ¿Cómo ves tu futuro profesional? ¿Algún sueño que te gustaría cumplir?

R: No pararé hasta hacer un programa en otra lengua, preferentemente en inglés. Para eso tengo planeadas muchas maldades…

P: Nuestros lectores se sintieron emocionalmente ‘pagados’ cuando les dedicaste el programa de la gran final en GH VII. Es algo que agradecimos muy sinceramente. Me gustaría que para terminar esta agradable entrevista te dirigieras a ellos de nuevo.

R: Tus lectores merecían esa dedicatoria y lo hice muy a gusto, a pesar de que sabía que podía levantar algunas ampollas, como así sucedió. Los que hacemos GH nos hemos sentido a veces un poco solos y páginas como la tuya a mí me han dado la vida. ¿Cómo no ibais a estar en primera línea de playa en esa noche tan importante? Espero que de nuevo me acompañéis en el estreno del GH VIII, que se dice pronto, porque ya formamos una piña que nadie puede destruir, ¡ni las ardillas con los dientes más afilados del bosque! Estamos a punto de saber con quien vamos a compartir nuestra vida en los próximos meses y os aseguro que me siento como cada uno de vosotros. GH es vuestro y espero estar a la altura.

Ella siempre está a la altura, y yo seguiría haciendo preguntas. Esto es algo que engancha, y para ser mi primera vez he quedado bastante satisfecho. En definitiva se trata de hacer ‘cara al público’ lo que uno lleva haciendo en la vida desde siempre: preguntar, indagar, intentar comprender al otro. Y a mi GH me vale muy mucho para eso, para intentar comprender las actitudes humanas. Ha sido un placer. Y un honor.