Dia uno, segundo uno
La frase fue pronunciada a dúo, en un ‘tête a tête’ singular, entre Pepe y Dayron. Justo tras salir de la sala de expulsiones Tono, camino de la calle, Pepe dice tranquilamente “día uno”, a lo que Dayron, sin dar tregua, sin apenas pausa, como si fuera algo ensayado, completa la frase con ese “segundo uno”. De nuevo vuelta a empezar. El lado oscuro volvió a tumbar a su oponente. Esto ya es algo serio, como decía Pepe, pero es que también esta empezando a resultar apasionante, épico. El ‘triunvirato’ que el año pasado acuñase el concursante Jonathan, esta vez es solamente un dúo. ¡Que digo un dúo!, en realidad el lado oscuro tiene el perfil de un único concursante, que decidió adoptar a ese cubano sensible y poco preparado para una prueba de esta dureza. El lado oscuro es Pepe. Y Pepe está ganando la partida a todos.
Pepe gana y lo hace por sus propios méritos y por agotamiento del contrario. Estoy hablando de un concursante que se equivoca poco, que tiene casi siempre la palabra exacta, la actitud adecuada y que ve el juego con mucha perspectiva, y disfruta con todo esto además. Me acordaba de esa fantástica canción de Silvio Rodríguez, “la mirada constante, la palabra precisa, la sonrisa perfecta”, pues algo así. La mirada de Pepe es capaz de imaginar que anoche habría nominaciones, y tras salvar con Dayron el escollo de la nominación que les sentó junto a Tono, sacaba su ‘nominator’, se encerraba en la habitación azul con su amigo y empezaba a analizar la nueva situación creada. Recuperando esa canción de un compatriota de Dayron, muchos estarán aludiendo a su título, cuando desean que “ojala” sea este Pepe el ganador de la séptima edición de «Gran Hermano».
La expulsión de Tono me pareció justa. Mi querida Milá estuvo perfecta en la entrevista a este concursante mentiroso, poco maduro y meticón. Me está encantando Mercedes Milá este año, porque está sabiendo alcanzar un difícil equilibrio entre la dureza y la generosidad sin límites para con los concursantes, de la misma forma que ha manejado siempre hábilmente la espontaneidad y el férreo respeto a su guión. No hicieron sangre con Tono, especialmente con las flagrantes mentiras con las que ha ido jalonando su glorioso paso por la casa, y que con frecuencia han sido señaladas en los resúmenes, con esos ‘flashbacks’ en blanco y negro o sepia, demoledores, que demuestran que es blanco cuando alguien dice que era negro. Cosas como aquel “yo no lo dije, fueron Sara y Mayte”, que al verlo acompañado de las imágenes donde se ve que si lo dijo, ya lo creo que lo dijo, tienen un efecto definitivamente dañino para un concursante, y consecuencia de momentos como ese es que un concursante pueda ser expulsado por los votos de aquellos espectadores que votan, que es lo que sucedió ayer, dando con Tono en la calle, por el destacado porcentaje del 73% de los votos.
Del momento en que regresaban Pepe y Dayron de la sala de expulsiones destaco esa frase de Raquel Abad, con la que definía con precisión de relojero lo que estaban sintiendo todos en esos momentos. “Ganan ellos” dijo Raqueliña, antes de llorar sintiéndose responsable de la salida de su paisano, dado que ella había salvado como patrona a Sarita. Parece una realidad que no solo puede costar que sea asumida por algunos, sino que ha sido complicado llegar al momento que fuera reconocido por los integrantes de esa aplastante mayoría que parecía liderar Jesús. Pero no veo a este concursante con dotes de líder, ni con inteligencia suficiente, ni siquiera con la generosidad necesaria para aceptar de buen grado que su visión del juego ha sido, está siendo, muy equivocada. A juicio de este gato apasionado, la presión sin tregua que han ido realizando hacia un concursante, intentando desprestigiarle, vertiendo toneladas de odio hacia él, les está pasando factura. Lo más destacable es ese odio que destilan a cada momento, muy especialmente cuando Jesús nomina, un odio que les está devolviendo la bofetada, y contra el que se están estrellando una y otra vez. Ver a Tono despedirse de los que hasta un rato antes han sido sus compañeros, destilando tal grado de estulticia y falta de ‘fair play’, mandando mensajitos envenenados, diciendo quien desea que gane y quien no, me resulta estéticamente rechazable a la vez que me parece botón de muestra suficiente para que algunos en esa casa consiguieran entender la razón por la que van saliendo por la puerta los más allegados a Jesús, como lo hizo hace quince días su novia Saray o su amigo Tono ayer.
Junto al “día uno, segundo uno”, que marca un volver a empezar en esta travesía, o al “ganan ellos”, que acepta una realidad, también me quedo con esa frase irónica de Pepe, el “no vamos a caber todos en el sofá”, dicho sonrisa en la cara, tímidamente exultante. La verdad es que esta edición de nuestro GH está teniendo un interés insospechado y probablemente no previsto. Y este gato comentarista vuelve a disfrutar, como en los mejores momentos. Por cierto, que dejo vídeo, al pie de este artículo, de la expulsión de Tono anoche. En cuanto a los nominados, tras la elección de patrón, que recayó en Jesús, este salvo a Sara, que acompañaba a Pepe y Dayron en la terna de nominados, y eso hizo subir a las dos Raqueles y a Arturo. Yo creo que la decisión popular estará entre un Arturo falso y lacrimero, que habla en voz baja a las cámaras, y una Raquel Abad, cuya actitud errática es dificil de entender en muchas ocasiones.
Jesús designó oficios y la que será su compañía en el dormitorio y el ‘Club’. La habitación del patrón no estará ocupada por nadie más, ya que decidió dormir él solo en ella, y para compartir las regalías de esta semana de ‘todo incluido’ eligió a Arturo y Raquel López. Creo que al equipo de especialistas antitabaquistas que tratan a los concursantes para conseguir que dejen de fumar se tendrá que unir en breve un equipo de dietistas que convenzan a Raquel L. (y a Raquel A. también) de que dejen de comer, ¡por dios! En cuanto a los oficios Jesús tuvo el horrendo detalle de seguir salvando a aquellos compañeros que no han pasado aún por los cochinos. Me parece un ejemplo de falta de equidad y una muestra del resentimiento absurdo de este habitante, que acusa a otros de no saber convivir, teniendo una dificultad manifiesta para facilitar la convivencia en condiciones de igualdad, de forma que una Raquel López, que nunca se ha dignado en pisar la cochiquera, lo hiciera de una vez. No creo que sea justo que hayan hecho pasar a Sara por esa prueba, y salven una y otra vez a otra compañera. Si la López no tuviera el morro enorme que tiene tendría que salir de ella misma pedir desempeñar ese oficio, al menos durante una semana. El caso es que Jesús decidió que fuera Pepe a los cerdos, de nuevo repitiendo oficio, al tiempo que designaba a Arturo y Sara para la labor de lavado y plancha, a Javier y Dayron para la limpieza, Raquel L. como friega platos y Raquel A. en las labores culinarias.
Feliz nochevieja a todos y que el comienzo del año sea tan propicio como lo han de ser los próximos 365 días. Este gato encerrado les desea a todos un año 2006 lleno de paz, cariño y prosperidad.