El plan para dominar el mundo
Con frecuencia han llegado a nuestros oídos rumores malintencionados que pretendían infundir sospechas sobre la limpieza de este programa, desde la insistencia en la duda sobre las votaciones hasta la ‘mítica’ figura del topo, que siempre ha habido un concursante que ha tenido el dudoso honor de ser señalado como tal. Es como una vieja teoría de dominar el mundo, atribuida en este caso a John de Mol, el ingenioso creador de este invento, y a todos aquellos que han ido desarrollando este formato por todo el mundo. «Gran Hermano» extendiendo su estela, como una inmensa mancha de aceite, con el objetivo de dominar el mundo. Una gran tontería. Pero sí es cierto que en esta séptima edición española está ocurriendo algo singular, que ha llegado a los oídos de este gato expectante durante esta misma madrugada. Y lo que me cuentan no pinta nada bien.
Según mis fuentes, este jueves puede que no salga un solo concursante de la casa de Guadalix de la Sierra, sino dos. Si el expulsado es Tono, que según la situación de las votaciones sería lo más probable en estos momentos, tras él se iría Dayron, que habría decidido abandonar su encierro. Según mis informaciones la única persona que lo sabe dentro de la casa, aparte del cubano, es Raquel Abad, que sería la culpable de este abandono. La pasada madrugada Raquel habría amenazado a Dayron con revelar algún dato privado que él no desea que se sepa, y que en los primeros días de concurso le contó a la afro-galaica, con quien tenía entonces una extraordinaria relación. Entonces Raquel, asustada de lo que contaba, le pidió que no siguiera su relato, y le recomendó que no se lo contara a nadie más, ni siquiera a su amigo (y protector) Pepe. Dayron habría hecho caso de ese consejo, y Abad no lo ha vuelto a mencionar hasta la conversación de la madrugada del lunes, que habría tenido lugar en el baño, y tras la que Dayron se dirigió al ‘confe’ para comunicar su decisión de abandonar, en el caso de no ser el expulsado de esta semana. Sarita de Lucas no conoce el asunto al detalle, pero parece que ha sido quien animó a su compañera para que utilizara esa información con el fin de terminar de dañar a Dayron, tras la campaña de desprestigio que llevan manteniendo en los últimos días. Según mi fuente, en la que confío plenamente, todos en la casa están convencidos de que Pepe es un infiltrado de la organización, el mítico topo, y por tanto piensan que no llegará a la final, o al menos no ganará en ningún caso. Con lo cual hay sitio para dos o hasta tres componentes de la ‘piña dislocada’ y algunos ya están empezando a hacer sus planes para seguir excluyendo a otros compañeros. Sara, Raquel A. y Jesús habrían ya decidido que los siguientes expulsados deben ser Arturo y Raquel L., e incluso Tono, en caso de que no saliera esta semana.
Dejando a un lado esta exclusiva, en torno a la cual es posible que me lleguen más informaciones durante el día de hoy, me centraré en lo sucedido en las últimas horas, así como en una reflexión sobre el ambiente que se vive estos días, que es tan edificante como agradable. También recuperaré algún hecho que se quedó sin comentario en estos días pasados, y que me parece de importancia suficiente para no ser pasado por alto.
Me produce perplejidad que haya concursantes que se dediquen a registrar las pertenencias de un compañero y eso no sea considerado de forma semejante a una agresión. Esto es un espectáculo, y está claro que casi cualquier cosa que pase beneficia al programa, además he consultado las reglas del mismo y no menciona nada al respecto. Pero creo que en este caso el juicio severo debería de venir de parte de la audiencia, y me deja más perplejo aún que se pase de puntillas por algo así. Lo hemos visto en dos ocasiones, cuando menos. La primera mostraba a Sara y Arturo registrando la maleta de Dayron, en la sospecha de que había podido guardar algún objeto robado. En la segunda veíamos a Jesús y Tono abriendo un cajón en la mesilla de Pepe, donde estaba guardado el famosísimo ‘nominator’. La falta de respeto por la propiedad de cada uno, por la inviolabilidad de sus objetos personales, es un reflejo más animal que humano, y una tentación que de no lograr vencerla denota poco respeto hacia el prójimo. Los animales no entienden de propiedad privada, si acaso como un concepto espacial, su entorno, su territorio. Pero las personas sabemos donde están los límites y guardamos con celo nuestra intimidad. El que registra el cajón de otro, o abre sus cartas con el vapor de una cafetera, o curiosea que fotos guarda en su disco duro, está violando más su propia integridad que la de esos objetos.
No quiero insistir demasiado sobre lo comentado ayer en torno a Dayron y la asimetría de los juicios que hacen sobre él. Sólo apuntaré que en el resumen me llamó la atención un detalle llamativo a ese respecto. Los cerdos, que ya no son los cerditos de hace un par de meses, sino bichos casi el doble de grandes, derriban la cancela de hierro que les mantiene dentro de su espacio en la cochiquera. Alguien lo descubre y avisa a los demás. Se acercan Sara junto a Arturo, absolutamente inseparables ahora, y aguardan fuera de la puerta exterior, viendo como los cochinos observan su hazaña y empiezan a invadir la zona del pasillo donde se encuentran las habitaciones de la ‘alienante’ prueba semanal. Mientras miran con atención aparece Dayron, que atraviesa esa puerta y logra volver a colgar la cancela derribada, mientras sigue siendo observado desde el exterior por su compañero de tarea, el mexicano Arturito, que no es capaz de entrar a ayudar a su compañero. Lo más fuerte es la pregunta de Arturo, cuando le dice a Dayron: “¿se arregló ya?”, como si hubiera sido la propia cancela la que se hubiera vuelto a colgar de forma espontánea. No solamente no entra a ayudar, sino que ni siquiera le pregunta exáctament si ha conseguido arreglarlo, ya que utiliza una expresión tan ambigua como poco generosa. Arturo es así de descomprometido, y es de los que peor ha llevado el trabajo con los cochinos, que le dan un miedo de espanto. Espero que este jueves, tras la elección de nuevo patrón, quien sea elegido tenga el buen tino de designar para esa labor a quien no la ha realizado nunca. Lo digo porque Dayron ha repetido la tarea que podemos considerar más ingrata, mientras que otros aún no han ido a los cerdos. Se me ocurre que en este último caso se encuentra Raquel López, por ejemplo.
Espero que podamos ver en el resumen de hoy el partido de fútbol que organizaron la noche del lunes, y que nos dejó momentos realmente divertidos, y una muestra excelente de ese ambiente relajado y de armonía que se respira ahora la casa. Entre los responsables de los momentos más divertidos están Pepe y Jesús, que ya comentaba días atrás que tienen un humor coincidente y se dan muy bien el pie casi siempre. Ver a ese ‘Pepspideman’ tan divertido es sinónimo de esbozar una sonrisa, cuando no una carcajada. Pepe en el papel de un remedo del hombre araña creado por Stan Lee dentro de la ola de nuevos super héroes que promovió la Marvel a principios de los sesenta, es algo gracioso y provoca la hilaridad hasta en Raquel A., que no tiene mucha simpatía por su compañero. Es curioso ver como la mayoría odia a Pepe, al tiempo que le admiran, le respetan e incluso se ríen con él.
A diferencia de Pepe, con Tono no se ríen, sino que muy al contrario se ríen de él. Eso es algo que el propio Tono ha apreciado, y hace poco se lamentaba de este hecho hablando con Jesús en el baño. Es difícil corregir eso cuando va contando cosas como que en la noche anterior al comienzo del encierro, él y los colegas que le habían acompañado a Madrid, acabaron con las provisiones del mini-bar de su hotel, lo cual queda tan inocente como cateto. Tono despierta en sus más cercanos una mezcla de compasión y simpatía que le hubiera podido llevar lejos, de no ser por haber evidenciado demasiadas veces su tendencia a la mentira y su incapacidad para mantener discretamente un secreto. Y no deja de resultarme un tanto lamentable que le pida a ‘Tini’ y a la López que vayan al ‘confe’ a decir que no desean su expulsión, como hizo después de que Raquel afirme que no querría que se fuera él, y eso que le dio sus tres ‘puntazos’, como los denomina Sarita ‘de broncas’.
Mañana más, por hoy solo alertar a los lectores más inocentes que lo contenido en los dos primeros párrafos de este comentario se trata de una broma propia de día tan señalado como el de hoy. No se irá Dayron, ni hay historias turbulentas que contar, ni Raquel A. es la extorsionadora que cambie el rumbo de este GH, ni tengo la suerte de contar con un ‘garganta profunda’ que me pueda contar lo que nadie ha visto. Pido disculpas por la broma, aunque aquellos que lo hayan creído pueden sentirse afortunados de conservar buena parte de su inocencia. Feliz día de los Santos Inocentes, y que el destino nos pille confesados. Hoy más que nunca.