La Final109 DÍAS DE SOLEDAD. Quien no respeta las tradiciones está perdido, pero también es cierto que las tradiciones están para ser transgredidas, algo que puedo asegurar da mucho gustito. Con todo esto quiero avisar que este comentario será extraordinariamente corto, justo lo contrario de lo que hemos venido haciendo durante estos ciento nueve días de GH VI.

Sintetizaré por tanto, no vaya a ser que una vez avisado me termine extendiendo y salga un ladrillo de los habituales. Los ciento nueve días que hemos presenciado esta experiencia de convivencia han tenido casi de todo, pero han faltado algunas cosas que a este gato sentimental le hubiera gustado ver. No ha habido en esa casa amor, tampoco amistades verdaderas, el respeto por el otro escaseó tantas veces y no hemos podido ser testigos de grandes momentos de emoción, ni siquiera en el crucial momento de una expulsión. Por eso he titulado este comentario del día de la final como lo he hecho, porque los vividos han sido “109 días de soledad”. A pesar de eso la experiencia ha estado cargada de situaciones que concentraron nuestra atención, llamativas discusiones, enfrentamientos entre grupos, ingredientes ideales que consiguieron de este GH un seguimiento superior al del último, mejores resultados de audiencia y que en la calle se siguiera hablando (y mucho) de lo que estaba sucediendo en la casa de Guadalix. Se repitió la habitual situación de mucha gente negando ver el programa pero con conocimiento detallado de todo lo que sucedía, con precisa información de todos y cada uno de los personajes que habitaban la casa. Podremos criticar la elección de los personajes, un tanto “frikies” muchos de ellos, y nos parecerá que este ha sido mejor o peor GH, pero lo que no tiene discusión es que una vez más el programa fue un éxito y logró mantener la atención durante esos muchos días que hoy terminan.

Ahora solo cabe ser testigos de lo que suceda esta noche, ver salir al tercer clasificado, más tarde vivir el momento en que los dos primeros sepan quien es el ganador, seguido de la salida del segundo, y finalmente ver esos minutos de un ganador nervioso esperando hacer su salida triunfal de la casa. A esta hora deseo que gane el mejor, aunque esa es expresión más futbolera o deportiva que otra cosa, y que nos regalen una final con interés y emoción, donde podamos disfrutar de unas buenas entrevistas. “Alea jacta est”, que aunque aún estén sonando los teléfonos, la suerte está en buena medida echada.

Mañana comentaremos la gala de esta noche. Culminaremos de ese modo estos casi cuatro meses en que hemos disfrutado haciendo esto, y terminaremos nuestra labor con más alegría que nostalgia. Atrás dejamos más de ochenta comentarios, casi cuatro mil fotografías capturadas de la pantalla de Tele 5 en programas y resúmenes, más de cuarenta carteles cinematográficos que se convirtieron en mi debilidad y me sacaron una sonrisa casi cada día, cientos de noticias, y todo ello elaborado con cariño y entusiasmo durante miles de horas, de nuestras horas. Tiempo tendremos de añadir reflexiones al momento final, lo cual dejaré para después de la gala de esta noche, pero hoy solo quería aprovechar para decir que fue todo un placer, recompensado con creces con el seguimiento arrollador de miles de internautas. Gracias a todos por ello.

Y con la alegría ya declarada, queda este gato comodón a la espera de sentarse esta noche ante la tele para ver el episodio final. Conrad, Natacha y Juanjo tendrán todo el protagonismo, algo que contaremos aquí (por supuesto) mañana.