La perra come tangasNO SE PUEDEN EQUIVOCAR TODOS. Toda la casa, excepto Conan (Bea dixit), está en contra de Juanjo. Este concursante ha logrado lo que pocos, y es ser rechazado por la inmensa mayoría de sus compañeros, y es algo que se ha trabajado a pulso durante estos casi dos meses, pero especialmente durante los últimos días. Cierto que el rechazo que ahora manifiesta Diana parece excesivamente cruel y algo extemporáneo, creo que ha tardado demasiado tiempo en darse cuenta como es Juanjo y se ha movido en orden a manifestar aquello que pudiera beneficiarla o lo que menos pudiera perjudicarla, al menos. Pero aún así entiendo a Diana cuando dice lo que dice, puedo hacerme cargo de su rechazo a cosas tan nimias como la cara de asco con que Juanjo mira a casi todos los demás. Las broncas en la casa, desde hace bastantes días, están provocadas por el “taxista Dundee” fundamentalmente. Una bronca diaria, por lo menos, y no tengo muy claro si es algo que hace conscientemente, por que cree que ciertos comportamientos pueden terminar por hacerle ganador, o de forma menos premeditada, fruto de un carácter ciclotímico. No quisiera hacer de psicólogo de baratillo, pero esos cambios de humor, que llevan al alicantino a un estado de excitación que le altera gravemente y que es seguido de un bajonazo depresivo, que le conduce a quedarse en la cama, aislado de su entorno durante horas, me parecen síntomas que no diré son los de un trastorno bipolar, pero al menos están cerca del desorden ciclotímico. Durante el periodo exaltado, Juanjo arremete contra los demás, con excepción de aquellos que tiene en consideración dentro de la casa, y si no hay motivos de discusión los provoca, para después hacerse la víctima, animar a los demás a que le nominen y terminar en el confesionario, o en cualquier rincón solitario de la casa, soltando un largo discurso en el que desprecia a los demás. Si el viernes hablaba yo de la falta de respeto que demostraron Miguel y Jonathan en algunos momentos de confidencias y risas dentro de la casa, la actitud de Juanjo no es de falta de respeto, es de desprecio hacia los demás, a los que parece que disfruta humillando y poniendo contra las cuerdas. Se que hay una mayoría que apoya a Juanjo, y que en la expulsión del jueves una sutil realización nos mostró que el porcentaje más bajo de votos fue para Juanjo precisamente (el 18′5%), pero eso no puede hacer que evite expresar esta opinión.

Es un contrasentido ver como Juanjo considera despreciable que otros hablen a espaldas y critiquen a los demás, cuando es exactamente lo que él gusta de hacer, ya sea hablando con Conrad, encerrado en el “confe”, o como el otro día, en el salón, tras presenciar callado la conversación entre Nicky, Miguel y Jona, esperando a que se marchasen y tras una reveladora introducción: “A ver, señores, esto es un programa de televisión, ¿no?, pues ahora voy a dar yo mi opinión”, como diciendo “comienza el show!”. El espectáculo lo da este “majaraja” cada día, cuando estrella las cervezas o la leche contra el suelo, cuando despierta a Nicky o a Bea, a esta última dando golpecitos en la cara, y después lo niega, y le dice al primero que se pudra, y grita, y se altera, y después en privado les llama mierdas, y dice que no quiere convivir con gente así. Juanjo provoca y luego echa las culpas a los demás, lo cual es un factor desestabilizador en la casa importantísimo. El problema no es que vaya a saco contra algun compañero, Nicky y Bea parecen sus preferidos, de hecho a esta última ya le avisó que iría a por ella si no salía expulsado, el pasado jueves, momentos antes de la expulsión. El problema que se plantea es relativo a la convivencia del grupo, e incluso un claro problema de seguridad. No quisiera exagerar, pero el resplandor de cuchillos cada vez me parece menos inverosímil, y si no llega a verse me seguirá pareciendo un milagro que al menos no podamos presenciar algún tipo de contacto físico, algo más grave de los conatos que hemos visto ya, y que darían con alguno de los concursantes fuera de la casa. Nicky le hizo una “personal en ataque” a Juanjo durante la discusión en que le decía “púdrete!”, en realidad fue falta técnica por obstrucción, aunque los colegiados prefirieron no pitarla (entiéndase el símil baloncestístico).

La pasada noche tuvimos la última bronca, que ha servido para que nos enteráramos de algún detalle curioso de la actitud de Juanjo, y no del Juanjo de los últimos días, si no que se trata de su forma de comportarse en los primeros días de programa. Resulta que tras la reprimenda del “súper”, con informe veterinario de por medio, por no tener a los animales todo lo atendidos que debieran, una mujer encargada de su cuidado les pidió que pusieran mucho heno por las noches, para que los animales pudieran dormir bien y con mayor higiene. Juanjo también habló con la misma persona, y él dice que le dio instrucciones precisamente contrarias, es decir, que no pusieran heno por la noche, y al pasarse por la cuadra y verla bien de heno, que al parecer había puesto Bea, entra en estado de “shock” y se va por ella. Jani intentó evitar la discusión, Eva se encargó de serenar a Bea después, los demás observaron esta nueva bronca provocada por Juanjo con desidia. Lo más curioso era ver como después acusaba a Bea de ser ella la que había provocado la discusión. El detalle que pudimos descubrir de Juanjo lo contaba Natacha, su compañera en la faena de la cuadra, que al parecer se interesó por leer las instrucciones de ese oficio, que el primer día les dieron por escrito, y con sorpresa comprobó como Juanjo tenía ese documento escondido entre sus pertenencias, de forma que ninguno de los que han pasado por la cuadra después lo habían podido leer, ni siquiera ver. ¿Que sentido tiene que un concursante oculte algo así? No se si acaso pretendía que los demás fueran peores “cuadreros” que él mismo, pero ese documento hubiera sido esencial para que se hubieran podido defender cuando les han censurado la labor que realizan en la cuadra, de momento parece que es muy contradictorio con lo que Juanjo dice que le había comentado la “mujer de los animales”, lo cual me inclino a pensar que puede ser debido a que parte de esa conversación es inventada, ignoro con que motivos.

Este gato independiente no se resiste a decir que si en la casa ya no soportan a Juanjo, yo menos. Que sus modos y maneras me parecen impropios de un adulto en su sano juicio, que la presión de estos días de encierro han podido con este concursante, que se comporta con prepotencia y altivez. Y que coincido con la que fue su dulcinea en que no me gusta nada ver la cara de asco que pone cuando habla con los demás, o cuando se dedica a masacrarlos con críticas y desprecios en el “confe”. Por cierto, que su caballerosidad y delicadeza quedó en entredicho hace días, cuando en la mesa le dijo a Eva que ella era ahora su nueva dulcinea, estando delante Diana. La respuesta de Eva fue mucho más atenta con los sentimientos de una compañera, rechazando ese título, que el muy inocente debe pensar es una medalla que cualquier mujer desearía colgarse.

Por lo demás, la prueba semanal consiste en construir un parchís gigante en el patio, al aire libre, cosa que tiene la dificultad añadida, y extrañamente no prevista, de la lluvia insistente estos días sobre Madrid. Eva cumplió años en sábado, lo cual celebraron con una fiesta de Halloween, como veremos en próximos resúmenes, y muchas cosas más que pasaron en las últimas horas, y que este gato comentarista se encargará de recordar en próximos artículos.

Y una última nota. La canción de la miradita (”Ansiedad”, de Antonio Romero) ya se puede encontrar en las redes de P2P. Sin que sirva de precedente, dejo aquí este elink de la mulita, por si a alguien interesara, o interesase: ed2k://|file|1.gh2004.es.por.un.sueño_antonio_romero(ansiedad).mp3|56 88918|EBFCEE633C93215EB68239ECC7554255|/