Oda a Aida
Oh diosa del cabreo y del mal rollo, que has conseguido que un casting con visos de repetir los aburridos esquemas de GH 4 se convierta en un entretenido GH 3 y dejando al malvado Rakelo a la altura de un empalagoso angelito.
Oh musa de la prepotencia y de la soberbia, que eres poseedora de la verdad absoluta y la mesias que estábamos esperando para que nos guies hacia un nuevo mundo de caos, desesperación y adoración de tu magnificiente e irrepetible imagen.
Oh sabía de la filosofía humana, que nos demuestras con tus amplios conocimientos que todo lo que mora en el universo es inferior a ti. Y sobre todo mucho más que esa deleznable negra (que debería estar en un campo de cultivo recogiendo algodón) y ese infiel musulmán (que debería ser ejecutado por la inquisición).
Oh líder del reposo continuado, que consigues que salga el Sol únicamente para que broncee tu escultural y envidiable figura y dejando el trabajo doméstico para los retrasados e incultos de tus compañeros.
Oh… ¡¡¡ANDA Y MÉTETE TU EGOISMO, PREPOTENCIA, SOBERBIA Y XENOFOBIA POR EL CULO!!!.
LOS “ELEMENTOS” DE ESTE AÑO.Menudos “elementos” habitan esta vez esa casa, que más que nunca parece una casa de locos. Voy a intentar dirigir mi mirada a cada uno de ellos, acompañándola con lo que sean capaces de escribir mis dedos. Si os digo la verdad esta es la vez en que más difícil me resulta esta grata labor.
Aida: Es la mala de la película. En un primer momento pudiera parecer que era esa una impresión precipitada, ilusa o presuntamente equivocada, pero la realidad del día a día (o lo que del mismo nos muestran) nos revela que era una impresión certera. Es imposible saber si el papel de mala ha sido asumido por “la sarracena” de forma premeditada o simplemente es un reflejo de su personalidad. De ser esto último podríamos decir que Aida (a la que apeo la tilde ya que en un principio se hacía llamar así) tiene importantes problemas mentales. No es este gato inocente partidario de inquisiciones ni de palabras fuertes, pero si pensamos que el personaje que vemos es realmente un reflejo de la realidad no puedo por menos que sentir lástima por una mujer que desvaría, se comporta de forma agresiva, hiriente y despectiva con todos, dando en muchos momentos la impresión de estar seriamente desequilibrada. A decir verdad Aida me parece que esta loca, aunque aún albergo muy serias dudas de si esa actitud que describo no es una ficción en la que ella pone gran empeño para que no quepa duda de su locura. El tiempo nos dirá si asistimos a una película que bien pudiera llamarse “Aida Fiction” o bien estamos ante la personalidad más rebuscada que pasó por esa casa. La corriente de simpatía que tímidamente podría haber despertado en mi al principio se ha convertido en una incómoda sensación de inseguridad. Realmente esta mujer me da miedo.
Denis: Fuerte, musculoso, atractivo, este gallego de adopción es el “Body” de la casa, sin ninguna duda. Mucho me temo que esto ayudará para que se mantenga hasta el final, al tener a buena parte de la afición pendiente de sus abdominales y sus flexiones contra el suelo. Puede blandir, eso sí, el título de ser uno de los primeros que se enfrentó al fantasma de Aida. Tras los enfrentamientos de esta con Carla habían tomado todos una actitud prudente, silente y temerosa, siendo Denis quien plantó cara a ese peligro con las cámaras en directo además. A mi juicio lo hizo con poca razón, escaso tacto y nula educación, en definitiva no estaba haciendo otra cosa que reproducir un comportamiento similar que el criticado por él mismo, pero lo cierto es que a partir de entonces el resto de la casa le pierde el miedo al miedo y se alían para ir en tromba contra ese elemento discordante. Por lo demás parece que no tiene una gran personalidad este “figurín” que oculta el nombre de Eugenio (su auténtico nombre de pila) bajo esa especie de nombre artístico que tanto le cuesta recordar a Aida, en una de sus burlas certeras aunque impertinentes. Denis podrá elegir pareja en la casa, y creo que lo hará pronto, aunque en los próximos meses podremos descubrir, tanto nosotros como la “afortunada” que se arrime a su lado, lo que esconde bajo su fachada de galán de peli barata. A mi me parece que no nos va a gustar lo que veamos.
Nuria: Me faltan palabras para describir a esta muchacha. La “fresita” promotora del “flower power” ha provocado un número increíble de situaciones hilarantes en apenas una semana. De forma similar a lo que me pasa con Aida (la menciono casi tanto como espacio la dedican en los programas dedicados a GH) esta catalana con un extraño acento gallego logra desconcertarme con su actitud, y me desconcierta tanto que a veces soy incapaz de saber si es realmente así o se trata todo de una broma. Tras estos días, y siguiendo mi propia teoría de que es imposible fingir todo el tiempo dentro de esa casa, creo que mis dudas se disuelven como un azucarillo en el café, ella es así y la duda está ahora en donde han encontrado a alguien como ella, algo que parece un imposible. A sus formas de pija le acompaña una especie de remedo de los ideales “hippies”, con un fuerte componente de infantilismo que de ser yo allegado suyo me haría preocupar. Ahora pienso en como será su novio (ella es la única que declara tener pareja) al que no me cabe duda conoceremos antes o después, y lamento por él lo que tendrá que estar aguantando cuando lea lo mucho que se comenta sobre la recepcionista. A mi me pone muy nervioso observar a alguien así y estoy convencido de que sería incapaz de convivir con ella, pero puede aguantar mucho tiempo en la casa porque es posible que esté despertando unas confrontadas reacciones en la gente, unos desearán que se quede para seguir teniendo alguien de quien reírse, un objeto de las chanzas diarias, mientras que otros la verán como una chica con buenos sentimientos, alguien débil a quien proteger. Quizá no sea tan débil y podamos descubrir algún aspecto oculto en su personalidad, ya que todo en ella es tan inverosímil que a mi me hace pensar que (como reza nuestro cartel cinematográfico de hoy) “Algo pasa con Nuria”.
Ramón: Poco tengo que decir de él. De momento me parece uno de esos elementos prescindibles que siempre se encuentran vegetando dentro de esa casa. Con su rechazable crudeza de siempre, Aida (escribiré quinientas veces “tengo que dejar de hablar de Aida”) le censuraba por ir de graciosillo, a mi tampoco me gusta la gente así, pero es que este me parece que tiene la gracia en el culo (con perdón). Si yo estuviera ahí dentro habría propuesto ya cambiarlo por una de esas zonas de la casa que recuperarán más pronto que tarde.
Beatriz: Algo ha debido hacer mal, o quizá es que poco a hecho, pero esta andaluza, la única que hay en la casa esta vez, no ha tenido apenas ningún momento de gloria aún, si acaso un minuto en que cumplió el ritual de llorar en el “confe” a cuenta del recuerdo de su madre en esta ocasión, una situación más que recurrente al ser algo entendible y excusable. Por sus palabras se le puede ver como alguien obsesionado con el sexo, aunque tal vez no diga más de lo que muchos callaríamos. Lo cierto es que a mi me parece que lo hace con la convicción de que eso vende, pretendiendo de esta forma conseguir una permanencia que le niega su papel de secundaria, posiblemente motivado por tener un carácter más reservado que otros. La historia que ya se ha contado de su vida, su convivencia con un antiguo novio con quien tras una relación de tres años lleva conviviendo los dos últimos y con quien (según ha contado él mismo) habiendo faltado el amor continúa teniendo sexo, de forma diaria además (según ha contado ella, esta vez), revela un perfil liberal que puede conferirla un atractivo a los ojos de muchos. Para mi, de momento, esta chica es aún toda una incógnita, y muy a mi pesar apenas podría destacar poco más que la difícil y escondida belleza de su rostro y el encanto de su sonrisa, pero claro esto es demasiado poco.
Nicola: Es uno de los más arquetípicos. Latino, aventurero, con dotes para el liderazgo, a mi me recuerda al Mata-tías alocado y “viva la virgen” que conocimos hace un año. Hasta su nombre responde a la tradición, de que otra forma podría si no llamarse siendo de Bari, como el famoso cantante. Una vez establecida la comparación he de decir que frente al argentino este parece mostrarse como alguien con más capacidad de trabajo y también con mayor facilidad para malhumorarse. Yo le he visto con deseos de confraternizar con todos, de adoptar el rol de intermediario, de pacificador en la tempestad que les asola (he conseguido evitar mencionarla por fin) , pero vencido al fin por su carácter visceral que le impide ocultar lo que piensa. Cuando parecía que podía ser este italiano el defensor del “buen rollito”, buen complemento al “flower power” de fresita, hemos visto a un Nicola defensor de su territorio e incapaz de mantenerse al margen en algunas ocasiones. A veces me hace gracia este chico, lástima que sea tan pesado, tan “peste”, tan cargante en tantas otras.
Ainhoa: Otra incógnita en la casa. No parece interesar de momento y como otros muchos a quedado aplastantemente eclipsada por los huracanes (je, va bien la cosa). Me gustó el corte que le dio a Julián, el yesero, adecuado en tiempo y forma. Con esa actitud demuestra no preocuparse en exceso por ser víctima de su nominación ni por dar una imagen algo despiadada ante la afición. Acompañando a su anatomía a lo Tomb Raider, que la convierte en una Ainhoa Croft de rotundas redondeces, nos encontramos con una mujer de aspecto dulce que no ha tardado en dejar ver un carácter de chica dura. Me parece que Ainhoa puede sorprendernos con más personalidad de la que cabía esperar, y no me extrañaría que nos diera alguna sorpresa cuando los ánimos se apacigüen y la convivencia en la casa permita dejar
paso a otras movidas.
Julián: Posiblemente es el personaje que despierta en mi mayor rechazo, aunque no me resultará fácil explicarlo. Pongamos que es lo suficientemente primitivo, torpe, soez y descreído como para que no pueda transmitirme apenas nada positivo. De momento no está acertando entre sus compañeros y compañeras con su actitud, aunque parece que aún no se ha dado cuenta. Me parece como ese adolescente que se hace el jovencito y mimetiza lo peor de sus mayores. Verle en el video de presentación piropear sin gracia a grito pelado desde una ventana me produce unas molestas nauseas. No se porque pero una actitud ante la que puedo mostrar como mucho indiferencia si la presencio por la calle, vista por la tele solo me puede producir rechazo. Lamento que haya sido uno de los elegidos, creo que merecíamos algo mejor, si bien no pongo en duda que sea un buen chaval, es más me da la impresión de que lo es.
Vanessa: Como ya he dicho antes son varios los habitantes eclipsados durante esta primera semana, la bilbaína fue uno de ellos. De lo poco que hemos visto destacaría su carácter campechano, su presencia agradable y su comportamiento alegre. Parece una persona sana, aunque ciertamente un poquito ordinaria. Siguiendo la estela de Denis, “la Vane” ha plantado cara a… la situación (uy!) y cuando se ha visto arropada por la mayoría ha mostrado carácter, firmeza y franqueza, no en vano es de Bilbao. Y no digo más porque se le ha visto tan poco que si no hubiera hecho serios esfuerzos no sabría ni de quien estoy hablando, que este gato se ha puesto la bata de entomólogo esta semana para poner bajo su microscopio a los “desterrados” de los resúmenes, que han sido bastantes. Diré si acaso, a riesgo de equivocarme y tener que rectificar después, que me gusta esta chica.
David: Es músico y también es de Bilbao, aunque no lo parezca. Le gustan mucho las mujeres aunque odia que le toquen, lo suyo debe ser el sexo virtual. No parece muy espabilado, que queréis que os diga. De momento me parece un elemento prescindible, si bien tampoco ha sido de los afortunados que hayan destacado esta semana del estreno. Solo pido que no continúe pretendiendo enseñar a sus compañeros el arte de la percusión, ver a la mayoría tocando los platillos con la recién estrenada vajilla de la nueva y lustrosa cocina ataca la sensibilidad de cualquiera, también de los amantes de la música.
Carla: Se acogió en seguida al “estatuto de víctima”, ella que había destapado la caja de los truenos, la que empezó atacando dura y ofensivamente a Aida (dios, no he podido resistirlo…), pretendía después presentarse como la ofendida. Ahora muchos podrán decir que ella se dio cuenta antes que nadie de muchas cosas, y puede que hasta decidan erigirla en musa y profeta, pero lo cierto es que su actitud beligerante, despectiva y confrontadora no dicen, a juicio de este gato intuitivo, nada bueno de ella. Creo que es tan niña como Nuria en muchos aspectos y no comprendo como alguien puede subir al “confe” a chivarse de que una compañera le ha empujado y salpicado con un vaso de agua después de que ella amenazara a esa persona con darle un par de “yoyas”, más o menos. Ojalá me equivoque, pero creo que Carla va a provocar más de un problema dentro de la casa, su papel de sincera justiciera me repatea. La caja de los truenos se hubiera destapado en cualquier caso, pero ella la abrió de un manotazo y eso nos puede dar idea de cual puede ser su actitud en el futuro.
Luhay: El dice estar por encima de todos los demás, los de dentro de esa casa y los de fuera, se supone. Esto le da una pátina fundamentalista que unido a la religión que profesa no resulta algo muy alagüeño. Por lo demás me parece sincero, valiente y muy sensato. No termino de comprender como alguien tan religioso, que necesita hacer cada día “religiosamente” sus oraciones, no se escandaliza cuando ve a sus compañeras con escasa ropa, escotes de infarto y otras lindezas. Aunque lo cierto es que lo que menos termino de comprender es porque tanto el musulmán como creo que todos sus compañeros andan permanentemente con el torso al descubierto. No es por ser pacato, pero me parece algo extraño y llamativo.
Laura: Llegado a este punto imagino que muchos habrán desistido de llegar hasta el final (que ha quedado esto un poco largo) y yo tengo la sensación de haber sido algo negativo. Tentado de reservarme mi opinión sobre la nominada Laura, me sobrepondré a esa tentación para decir que se alío con la primera de la lista en un principio, luego la nominó y finalmente se ha puesto del lado de la aplastante mayoría que la denosta dentro de la casa (y no digamos fuera). Este giro de veleta no me gusta, y si añadimos a ello su insistencia en indagar en las preferencias de todos sobre los demás habitantes, quien le gusta a quien, con quien se liaría el uno y la otra, componen un conjunto nada atractivo, a mi juicio. Eso si, parece que tiene confianza en si misma, sabe bien hacerse la enigmática y me da la impresión que tiene bastante psicología. O no, que la verdad es que a estas alturas este gato retozón desea más estirarse un poco que seguir escribiendo sobre gente a la que no conozco.
Otro día más, que ya esta bien.
Desconectado
Esta semana apenas he visto GH por culpa de la puta “rentrée” escolar: que si el material escolar, que si recorrer media Málaga para buscar libros de segunda mano (al final para encontrar sólo dos míseros libros) que si dejarse atracar por El Corte Inglés para comprar los libros de texto restantes (el total de gastos asciende a la escalofriante cifra de 240 €).
En fin, me dejo de líos personales y hablaré de lo que os intersa. Por lo que he visto ayer gracias a la gala de nominaciones, el grupito de concursantes rollo “guaperas con 3 neuronas entre todos” está tomando un cariz “peleas a punta pala” a lo GH 3 que da gusto ver: Aida vs Carla (por cogerle a Aida todo su dinero menos 15 € para la compra semanal), Aida vs Carla II: la venganza (porque Carla tenía derecho a una sesión de cine con 3 compañeros más y en vez de sortearlas entre todas las repartió entre sus aliados), Nicola vs ¿? ( él había hecho la comida y la había apartado en la mesa y nadie se sentaba en la mesa para comerla), Luhay vs Aida (este le dijo a ella que era una prepotente y una soberbia que cree que todos están equivocados menos ella), Nuria vs Nicola (por la pintada “Limpiad la mierda” que puso el italiano y que ofendió profundamente a Fresita porque según ella “mierda es una palabra muy fea y el programa lo ven niños”)…
Y siguiendo hablando de la gala de ayer, cambió el sistema de nominaciones, pero aún así no nos libramos de las típicas razones para nominar como “es que lo he hecho por sorteo”, “lo he echado a suertes”… (venga, voy yo y me lo creo). También les dieron una oportunidad para recuperar los muebles y decoración de una parte de la casa con una cutre prueba (la cual perdieron). De todas formas, este domingo tienen una nueva oportunidad (ya me imagino la prueba que pondrán para que estos mastuerzos recuperen la seventy’s house de esta edición: pedirles que sumen 2 + 2, preguntarles de qué color es el caballo blanco de Santiago…).
Y después de esta larga crónica (para compensar lo que no he escrito en días anteriores) os quiero comentar un pequeño detalle: además de que todos los tíos de esta edición de GH se han pasado muchos meses en el gimnasio y van por la casa sin camiseta para lucir cuerpo descaradamente para intentar ganarse a la audiencia femenina/gay/bisexual (porque sea la hora que sea y el tiempo que haga ellos van luciendo body), es que 4 de ellos llevan un tatuaje en el brazo izquierdo. El que todos lo llevaran en el mismo brazo me hizo preguntarme la razón de por qué no lo llevan en el brazo derecho. Pues he estado investigando (bueno, quien dice investigar dice pregunta a su hermano) y me he enterado de la razón: al parecer, hay una especie de código no escrito por el cual el que lleva un tatuaje en el brazo izquierdo es hetero mientras que el que lo lleva en el derecho es gay (esta soberana estupidez también se aplica para los pendientes en los chicos).