Y hoy el master se ha empeñado en reproducir aquí algo escrito al vuelo de la rabiosa actualidad de nuestro foro por Condenado a tus labios, uno de los much@s ilustres forer@s. Aunque este gato discrepe con algunas de las interpretaciones, como “donde hay patrón no manda marinero” pues ahí va. Lo cierto es que gracia si que tiene.

SOMERO RESUMEN DE GH IV.

En una casa con estilismo de película porno se reúnen las siguientes personas:

Pedro: vociferante, patoso e intransigente son los adjetivos que acompañan a semejante sujeto, que por supuesto siempre llama *patas* a las piernas de la mujer.

Maria: Prototipo de pija. Se le confunde con un comercial de joyería, porque lleva pendientes, collares, anillos, pulseras… Como Mr. T pero en femenino.

Rocío: Mujer fantasma donde las haya, que imita a Stallone. Pone la misma cara ya sea para llorar, gritar, reír, nominar o decir a algún machito ibérico (o argentino) *cariño te la he encogido*

Nach@: Va de macho y gallito pero pierde mas aceite que la furgoneta de locomía. Disfruta haciendo sufrir y esta mas pendiente de las cámaras que…

Judith: Mujer que va de mística y oriental pero que su espíritu es marujón 100%. Es el prototipo de mujer que odia a una parte de las mujeres y que utiliza al resto.

Desi: Niñata consentida y mimada, con cierta tendencia a ser dominada y humillada y que necesita sin ningún lugar a dudas de ciertas *sustancias* para evadirse de este cruel mundo.

Matías: argentino venido a menos, que intenta quedar bien con todo el mundo y lo único que consigue es quedar de hipócrita. Chulo barato estilo «Esteso & Pajares», pero en pleno siglo XXI.

Inma: Verdulera de pro, viendo su comportamiento en la casa se sabe porque trabaja en una tienda de ultramarinos. Con semejante furor uterino si trabajase en una central nuclear, ella solo conseguía la fusión.

Gus: Se cree que si se mira al espejo este se rompe, y vive siempre rodeado de su narcisismo. Odia las tareas del hogar, pero aprovecha toda la situación en la cual tengan que relucir sus musculitos.

Sonia: Sin ningún lugar a dudas, mujer amante de los micrófonos (tanto de carne como los de la tele) y que no duda en utilizarlos para ser famosa.

Anna: Macarra, fiestera y maquinera, chicas como esta te las encuentras a patadas los fines de semana, que van de duras y gallitas.

Rafa: Un cura que aun no sabe si le gusta la carne o el pescado y que vive constantemente con su lucha interior de que cae mal a todo el mundo.

Mario: Versión masculina de Anna, con un poco de Gus (narcisista), de Matías (chulo playa —perdón, que en Madrid no hay playa—).

Condenado a tus labios.