Las viciosasLA TRISTE DESPEDIDA. Se marchó Judith en la despedida más emotiva de la presente temporada. Este gato encerrado disfrutó como un enano viendo el programa de la cuarta noche de expulsión. La llorera de Desi, que comenzó bastante rato antes del momento de la verdad, su reacción desconsolada cuando les es comunicado el nombre del expulsado, me puso el corazón en un puño. Parece que la historia se repite. En la casa se forman dos grupos y uno de ellos ve como van resultando expulsados, uno a uno, todos sus componentes. Démosle el nombre que queramos a las “pandis”, pero en una situación de bipolaridad en esa casa, el grupo que consiga una cierta superioridad numérica tiene todas las de ganar. Tras la catalana Judith irá posiblemente alguno de sus “amigos”, para afianzar el poder del otro grupo. El primer paso para la caída en desgracia del “clan” de Judith lo dio precisamente ella misma junto a Anna y Desi. Su actitud individualista con respecto a la comida fue hábilmente utilizada por Gus para intentar sacar tajada de la situación. “El Álamo” vuelve a merodear la casa de GH. El drama está servido.

¿Alguien se puede explicar que Gus “media neurona” (a mi izquierdaaa) y Rocio “eslabón perdido” (a mi derechaaa) continúen en la casa?. En un campeonato de gente sin carisma, gris y antinatural quedarían segundones por incapaces. No es faltar por faltar, pero es incomprensible que ante personajes como estos salgan por la puerta de los expulsados gente mucho más interesante. Ver y escuchar a Gus como intenta dar lecciones de moral y “buen rollito” a los demás es sencillamente patético.

Lo que no pareció haber logrado tras ímprobos esfuerzos la bella Desi con su amado Nacho, tengo el pálpito que está consiguiendo la situación de “cercado” a que les están sometiendo el resto del grupo. Sinceramente, este gato encerrado, romántico de pies a cabeza, se alegra que Nacho haya decretado una tregua en el acoso psicológico a la hispano-suiza y se muestre cada día más cariñoso, más complacido, más “enamorado”. Viéndole decirle a Desi eso de “no estoy enamorado de ti”, no puedo evitar pensar en que lo primero que dice un borracho es “yo no estoy borracho” y lo primero que suelen decir los boxeadores es “yo no estoy sonao” (¿lo de Gus serán secuelas del boxeo?). Ayer, durante los exasperantes minutos que los nominados pasan en el “purgatorio” Nacho quiso aislarse y se le vio pasarlo mal. El “canalla” de Nacho ha demostrado una sensibilidad y una sensatez que ni tienen otros ni la han conocido. Creo que ha renunciado ya al papel que el mismo se impuso y a partir de ahora tendremos la oportunidad de ver a otro Nacho. Eso sí, siempre y cuando no le echen dentro de quince días.

Si el mayor interés de la cuarta jornada de expulsión estaba en ver como reaccionaría Desi ante la más que cantada expulsión de su amiga, no le iba mucho a la zaga el prometido momento en que el “converso” Rafita revelase su secreto a Judith. Momentos antes de su salida Judith fue obsequiada con la alianza con la que Rafa se “caso con Dios”. Tras el rechazo inicial, el anillo terminó en su dedo. Después, en conexión directa entre el “confe” y el estudio Rafa mando un mensaje algo críptico que creo que todos supimos entender excepto la catalana. Para mi tengo que Judith comenzó a disimular cuando pisó la calle y no lo dejó después por nada del mundo. Rafa está enamorado. Los motivos yo los veo claros. En mucho tiempo Judith ha sido la única que le ha sabido escuchar. Para alguien acostumbrado al escaso aprecio de los demás (en el seminario no le debían tratar demasiado bien) debe ser algo muy importante encontrar a alguien que le haga caso. Si encima es una chica cariñosa y encantadora (lo sé, estoy exagerando un poco) pues mejor que mejor. Pero Rafa continuará sufriendo. Lo hará porque dentro de la casa irán a por él, al representar el carácter más débil. Y fundamentalmente sufrirá por el amor no correspondido hacia Judith.