TU SABES LO QUE YO HE PASADO. “Tu sabes lo que yo he pasado aquí dentro”. La frase es de Patricia. Se lo dijo a Javito el otro día. No es la primera vez que lo dice. Se ha pasado los últimos dos meses diciéndole a los suyos cosas como: “Parece mentira que me digas eso, sobre todo sabiendo lo que yo he pasado aquí dentro”, “Después de lo que yo he pasado aquí dentro no me vengas ahora con esas”. Pero, ¿qué es lo que ha pasado ella ahí dentro? Patricia entró en la casa en segundo lugar. Antes de abrir la segunda de las dos puertas que hay que atravesar para entrar y salir, ya se le oyó sollozar. Su primer plano dentro de la casa fue llorando. De la puerta de entrada se dirigió a la puerta del jardín. Allí mirando el césped adelanto sus problemas con la adicción al tabaco: “Que jardín más bonito. Me voy a fumar el césped cuando no tenga tabaco”. Dentro de la casa Patricia se ha hartado a llorar y ha sufrido la restricción del tabaco, pero no son estas las cosas tan horribles que le han pasado en la casa, según ella. Que es entonces eso tan malo que le ha podido pasar. Nada que no hayan pasado los demás. Patricia ha practicado y practica con abnegada dedicación el victimismo, lo suyo es lo más importante y a cada momento desearía que toda la vida en ese agobiante micro-mundo girase en torno a ella. Dramatiza en exceso cualquier discusión, convierte los pequeños problemas en barreras infranqueables y antepone sus propios intereses a los de la colectividad. Sus problemas son más problema que los de los otros. Lo que le ha pasado a Patricia en estos casi noventa días no es ni más ni menos lo que le ha pasado a los demás, solo que todos han demostrado mayor capacidad para la convivencia de la que ha demostrado ella, que en definitiva es de lo que se trata. Se lo dijo Javito en la discusión que ha provocado su penúltima crisis: “Yo no volvería a convivir contigo”. Patricia relatándole la conversación a Kiko lo transforma en que Javito no conviviría con ella cuando salgan de la casa, e incluso le dice: “Pues claro, es que desde luego no vamos a convivir”. Pero Javito había dicho otra cosa. A mi me pareció como una declaración de principios, como el mensaje de que no volvería a repetir la experiencia, o bien que en caso de repetirla no volvería a hacer las cosas de la misma manera.









































