JAVITO GANADOR DE GH III. Una final sin emoción coronó esta edición de Gran Hermano. Carente de ritmo e imaginación discurrió el programa en el que Javito se convirtió en ganador, y el dúo Patri-Kiko en los siguientes clasificados. Este último programa fue un reflejo de lo que han sido los programas en directo de los jueves durante este GH. Un Pepe Navarro torpe, como incómodo con su labor de conductor, ha contribuido al tedio generalizado que ha tenido como principal aliado el abuso publicitario interrumpiendo continuamente la marcha del programa. Es una lástima que no haya acompañado el programa estrella de los jueves a un GH que ha sido cualquier cosa menos aburrido, con unos concursantes que han dado mucho juego y del que se pueden guardar una buena colección de imágenes que han conseguido llevar a la audiencia retazos de realidad, con dosis impagables de emoción, de sonrisa, de ternura y (como no decirlo) de tensión en las disputas.
Ganó Javito, creo que merecidamente. Su actitud durante los más de tres meses de programa fue discreta, alejada de la actitud de un líder. Pero su refugio en la cocina, su postura terca y consecuente en determinados momentos, su fidelidad con quienes compartió complicidades desde el primer día, le han procurado el triunfo final. Porque no decir también que Javito ha sido un ganador por eliminación, después de que fueran saliendo de la casa aquellos que se daban como favoritos. El enfrentamiento bipolar en la casa, que ha radicalizado las opiniones de buena parte de los seguidores del concurso, contribuyó a que se sucedieran unas expulsiones a menudo inesperadas y bastante inexplicables. A ello ayudó también el interés de la dirección del programa por mantener en la casa a la única pareja sentimental que se formó esta vez dentro de la misma, ante el temor de que su separación hiciese menguar la audiencia. Este interés se demostró en el trato de favor dado a Kiko y a Patricia dentro de la casa y en el tratamiento de los resúmenes.
La entrada de los finalistas en el plató se caracterizó por la división de opiniones del resto de concursantes a la hora de los saludos y felicitaciones. Mientras que a Kiko le saludaban todos menos Raquel, a Patricia le negaron el saludo la propia Raquel, Ness y Noemi. Javito, por el contrario, fue saludado y felicitado por todos. El hecho más destacado fue protagonizado, fuera de todo pronóstico, por la madre de Kiko en el momento de abrazar y besar a su hijo, espetándole al oído algo así como: “Está todo bien. A estos gilipollas ni caso”. Quien había quedado como el familiar menos polémico y de mejor carácter la fastidió en el momento final. La decisión de saludar o no a quien sale de la casa es propia de cada cual y con libertad ha de ser tomada, pero ninguno de los concursantes en el plató ofendió gravemente a nadie durante los tres meses de programa. Cabe la posibilidad de que el calificativo de esta señora no fuese dirigido a los concursantes y se refiriera a Pepe Navarro y la organización del programa, en cuyo caso estaría aún más injustificado todavía.
Kiko, una vez en el plató, pudo ver en la selección de imágenes como había descalificado a todos los demás, incluida Patricia en la famosa noche en que recomendaba a la audiencia que votasen su expulsión formando una P con sus manos. Omitieron, no obstante, algún calificativo especialmente grave para su pareja, como cuando afirmaba que era algo “espesa”, es decir descuidada en el aseo personal. Tuvo incluso el madrileño un intercambio de opiniones con Raquel, que no pasó a mayores. A Patricia le hicieron recordar sus peleas con todos los demás, sin excepción. “Todos dicen que eres insoportable”, le dijo un contemporizador Pepe, en una de las pocas intervenciones duras de la noche de ayer. Faltaron sin embargo las imágenes de las cosas que dijeron en el “confe” Kiko y Patricia, cada uno sobre el otro durante algunas de sus disputas, con lo que nos privaron del espectáculo de ver la cara de sorpresa que pondrán cuando se lo enseñen en sus casas. También nos privaron del enfrentamiento entre Patricia y sus compañeros, aunque esto es de agradecer. A Javito le recordaron su obcecación con no jugar al parchís. Para mi tengo que el ganador no tuvo el protagonismo que se esperaba. Me da la impresión de que pasaron de Javito en el peor programa final de GH. El ganador no tuvo apenas entrevista ni los honores que otros ganadores tuvieron.
Este es el comentario de urgencia de lo que fue la final de esta tercera entrega de GH. Este gato encerrado seguirá durante unos días realizando comentarios. Nos queda todavía conocer el “futuro” (entre comillas, claro) de la mitad de los concursantes, y alguna que otra reflexión final. Cuando cumplamos ese propósito (a mediados de semana, seguramente) nos tomaremos un descanso que aprovecharemos para decidir si volvemos en octubre. Aunque Pepe no lo dejó claro, parece que esa es la fecha elegida para la próxima edición de GH. Aunque lo repetiremos en el comentario de despedida, quiero aprovechar estas últimas líneas del comentario de hoy para agradecer a los “gatoadictos” su fidelidad y su apoyo. Si volvemos en octubre (si es octubre finalmente) os prometo más y mejores comentarios. Gracias por todo. Os llevaré siempre en mi corazón.
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