Se marchó CandiME GUSTA CANDI. Me gusta Candi. Decía este gato encerrado en su primer comentario que los andares de esta muchacha desmoralizan a cualquiera. Sus modales rudos, su falta de feminidad y su lengua de trapo jugaban en su contra. Pero su dulzura, su aguante y su alegría hacían pensar que era candidata a finalista. Esta semana dos firmes candidatos a la final han salido de la casa. Candi fue mi favorita en muchos momentos. Me emocioné y me reí con ella. El episodio de la “suite” acabó por dibujarme una Candi sincera, sana, directa y atrevida.
Ya no revelaré más mis favoritos, dado el destino de algunos concursantes. La “superpandi” está fuera casi al completo. Carol resiste dentro de la casa y deberá sobreponerse más que a su estado de ánimo a los ataques de algún satélite que previsiblemente no se conforme con ganar las mil batallas y gasten todo su arsenal en derribar al único enemigo en pie. A ese “álamo” del que hemos hablado aquí le ha salido un elemento de la resistencia imprevisto y les va a costar cerrar el asedio con honor.
Candi fue ella misma hasta el último momento, y continúo siéndolo en el plató. Las frases de despedida fueron únicas: “Venga que ya no queda nada, que esto ya es echarse un pedo y estáis todos fuera”. A Carolina: “Tu resiste y ‘palante’, que cuando tu estés cagando es como si yo estuviera ahí cagando contigo”. Es absolutamente textual. No es extraño que buena parte de ese público más dado a votar haya rechazado a alguien que gasta un lenguaje así, alguien que no ha dudado en hablar dentro de esa casa como mucha gente hablará en la suya propia. En Candi y Jorge, los dos últimos expulsados y ambos andaluces por cierto, he apreciado elementos comunes por los que simpatizo con ellos. Ambos han despertado el rechazo de mucha gente por su forma de hablar, por el elevado tono de voz, incluso. Los dos se han mostrado tal y como son, olvidando con frecuencia la presencia de las cámaras. Los dos, en fin, han demostrado un cierto espíritu libertario al afirmar haber hecho en la casa todo lo que han querido, sin tener nada de lo que arrepentirse. Candi, y en gran medida también Jorge, es de esas personas que transmiten alegría de vivir.
Se produjo ayer la incorporación de Javier, reserva de Barcelona que fue recibido como cabía esperar, es decir con frialdad y con un poquito de crueldad. Le veo seguro de sí mismo y con ganas de meter caña. A los pocos minutos de estar allí dentro y sorprendido por el recibimiento escasamente entusiasta, preguntó: “Os veo muy sueltos, eh. ¿Estabais así de sueltos el día que entrasteis por primera vez en esta casa?”. En teoría no ha visto mucho el programa, pero claro nadie se podrá creer que ni siquiera sepa que Javito es gallego. ¿Pero de que va el colega? Le hicieron nominar antes de encontrarse con los habitantes, tan sólo cuatro en ese momento. Nominó como Carolina, es decir, como si fuera de la “superpandi” o “equipo A”. Ya veremos como sigue la cosa. La elección en apenas unos minutos entre él y Sandra, la otra chica, formó parte del negocio tanto como de la tomadura de pelo generalizada en que se ha convertido todo este año.
En las nominaciones se volvió a salvar Patricia. El resto todos nominados. Patricia llegará a la final con toda seguridad.
Javito, ganador de la prueba semanal, eligió el regalo a terceros (otra coña). ¿Con que nos sorprenderán esta vez? Me gustó el gesto de ese Javito que nunca nomina a Patricia cuando, después de que Pepe comunicase los nominados, Patricia empezó a hacer cábalas sobre su no nominación. “Anda déjalo, lo único que te importa es por que tú no saliste nominada”, se levantó y se marcho. Este Javito… perdón no debo expresar nada relativo a mis favoritos que luego pasa lo que pasa. Por cierto la noche anterior Javito durmió en la habitación naranja. Para Kiko este gesto sólo mereció un calificativo: “Este tío es un pelota”. En fin, así es este elemento.
Y lo de Paula y Pepe. La primera rebautizó a la tuna como la “túnica”. El amigo Pepe, torpe y perdido en buena parte del programa, tuvo una actitud desconsiderada para con la madre de Candi. Noemi, la polémica concursante, apareció a la mitad del programa, ignoro por que razón. Pepe le pregunto entonces quien pensaba que saldría nominado y ella contesta que Candi. ¿No es todo como muy raro este año? De verdad que yo lo veo así. No tengo nada en contra de Pepe Navarro, antes al contrario, pero el programa de los jueves es de un surrealismo inenarrable.