Me cuentan que en el corrillo siguen exponiendo al sacrificio a Raquel. Le crucifican mostrando sus maquinaciones con Ness y Kiko sobre cómo conseguir la mayor cantidad de nominaciones para Patricia. En esa estrategia podríamos encuadrar las palabras de Ness, cuando dice que “Javito está empezando a caerme muy bien”, o bien las tertulias de cada noche, encima de la cama, entre Raquel y Elba, en una clara maniobra de acercamiento. Le sacan después echando pestes del programa y amenazando con dar de leches a Patricia, aunque termine como Carlos “yoyas” el año pasado. También hablan de lo de Jacinto. Parece ser que, tras su salida, increpó a los periodistas que querían hacerle fotos y entrevistas. Que burro!
Pero no sólo en el “equipo A” se habla de nominaciones, en el “equipo B”, Oscar y Patricia intentan amarrar los votos de Javito, sondeando su opinión. Pero Javito “toca cada vez más el pito” no les ha dejado y les ha dicho claramente que votará lo que le de la gana. Aquí en todas partes cuecen habas, pero la verdad es que los equipos A y B son la “super pandi” y la “mini pandi”. Mientras tanto, Patricia salta y canta encima de la mesa. Javito, Elba y Oscar “lo flipan”.
El ex-novio de Carolina, “cosa fina”, se está agotando de llamar a “shows” televisivos de todo jaez para decir que lo que les separó fue una discusión insignificante. ¿Pero su ex no había muerto? ¿Cuántos ex tendremos que soportar en los próximos dos meses? Esta semana le toca también a la ex-novia de Ness en interviú. Se deshace en elogios al de la barra de pan.
Se empeña hoy el gato encerrado en contarnos aquellas cosas que parece que no suceden en la casa, pero que sí pasan: «Hay muchas cosas en Gran Hermano que no se ven en Tele 5. En los foros hoy nos enteramos del descuido de un realizador que esta mañana a mostrado imágenes del retrete. Nada extraordinario. Kiko cambiando el agua al canario, Raquel el tampón y Elba de pantalones. ¿Rodarán cabezas? A través de Quiero y las mini imágenes de Terra, se han visto esta semana, según se cuenta, historias que no nos ponen en los resúmenes, como las que relato a continuación.
Del viernes: En el jardín, Elba, Carol y Raquel charlando. Elba comenta la risa que le entrará a su madre cuando oiga lo de su relación con Oscar (pero si todos vimos que fue un montaje cutre y salchichero ideado por ella misma, con la complacencia del “hombre sin personalidad”). Carol esta preocupada por la imagen que este dando su jueguecito con “el pitón”. Se quedan solas Elba y Raquel, lo que aprovecha “la soldadora” para contarle cómo adivinó que a Elba le gustaba ella. Elba asiente.
Del sábado: Elba y Raquel en la habitación hablando en voz alta y clara, sin susurros, cosa rara. Raquel le pregunta con cuanta gente ha estado. Elba dice que con 16 o 17. Raquel le cuenta que su primer novio se llamaba José Carlos, creo, y le hace un gesto para recalcar que se trataba de un tío (con ese nombre, que iba a ser), el segundo se llamaba no se como y así hasta que con dieciocho años sentó la cabeza. Elba cuenta que ella sentó la cabeza a la misma edad. ¿Esta claro que entienden por sentar la cabeza cambiar sus preferencias sexuales por el propio sexo, o estamos todos obsesionados? En ese momento llega Jorge, “el Michael Landon”, y se les corta el rollo. Le preguntan con cuantas chicas a estado y dice que un montón. ¿100 son un montón?, le pregunta Raquel. Incluso más, dice él, aunque nunca ha tenido novia. ¿Con 100 tías y es virgen? No-me-lo-cre-o.
Y también del sábado, lo más gracioso del “finde”: Oscar le dice a Patricia que para conciliar el sueño es bueno… eso. No se atreve el muy blandito a decir “follar”, o “echar un polvo”. Está de coña, claro. Patricia, cabreada, se levanta de la silla mientras le dice que se haga una paja y se acueste. Oscar le contesta que no es por él, que él no tiene problema (¿no tiene problema con el sexo o con el sueño?). Patricia empieza a gritarle a Kiko: “ya esta bien con esas putas bromas”. Oscar intenta tranquilizarla mientras ella dice que “se acabó con las bromas, ¿que pasa?, os creéis que estoy salida o que… ya esta, no me gustan ese tipo de bromas, ¿vale?… no follo fuera y voy follar dentro, coño… ya me estoy cansando con las bromitas, vamos que yo no soy carolina, eh?”. Kiko y Oscar le intentan hacer ver que era una broma y que además Kiko no había intervenido para nada. Luego se vuelve a cabrear ella sola. Parece que Javito hace ruido al acostarse y ha tenido que tomar somníferos para conciliar el sueño. Javito le dice que no le grite, ella contesta que si estuviera fuera “estaría tomándome un gin-tonic”, o algo así (ya decía yo que su barriga era cervecera). Javito le dice que ella entró voluntariamente, igual que los demás, y ella dice que saldrá también voluntariamente. Javito que eso es decisión suya y que deje de berrear, Kiko le dice que vaya al cuarto de baño a pelearse con la taza. Entonces Patricia le llama “drag” a Javito (por eso que se vistió de tía el primer día). El gallego le contesta que con eso no va a conseguir que se pique. Las cosas se tranquilizan y entonces le aconsejan a “la paranoica” que deje de meter caña a quien no debe. Ella contesta que tiene un problema con Kiko. Cuando el “mister Hyde” vendedor de pisos le pregunta cual es el problema, dice que no quiere hablar del tema. En un momento ha logrado cabrear a todos. Increíble».